SIMBOLOGÍA Y ESOTERISMO EN EL VALLE DE LOS CAÍDOS: LA CRUZ, EL TEMPLO, LA CUEVA Y LA MÁQUINA

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SIMBOLOGÍA Y ESOTERISMO EN EL VALLE DE LOS CAÍDOS: LA CRUZ, EL TEMPLO, LA CUEVA Y LA MÁQUINA

(MdM – 25/3/2019)

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ÍNDICE GENERAL:

  1. AVISO ACLARATORIO
  2. DEFINICIÓN Y UBICACIÓN
  3. ¿QUÉ REPRESENTA EL VALLE DE LOS CAÍDOS PARA MÁS DE MISTERIO?
  4. SACRALIZANDO LA NATURALEZA CON UNA CRUZ EN EL ALTAR DE LA CUMBRE
  5. ¿FUE CONCEBIDO EL VALLE DE LOS CAÍDOS COMO UN TEMPLO EGIPCIO?
  6. LA BASÍLICA ESTÁ DENTRO DE LA CUEVA
  7. TODO FUNCIONA COMO UNA MÁQUINA
  8. OTROS MISTERIOS Y CURIOSIDADES
  9. BREVE CRONOLOGÍA
  10. BIBLIOGRAFÍA Y FUENTES

 

1. AVISO ACLARATORIO: Si has llegado hasta este blog y desconoces quiénes somos, queremos aclarar antes de que continúes ojeando estas líneas que Más de Misterio somos un grupo que nos dedicamos a redactar artículos de opinión acerca de determinados aspectos que tienen como trasfondo la manipulación social y/o las conspiraciones del mundo del misterio. Por esa razón este artículo que estás leyendo está exclusivamente redactado bajo ese prisma, el de la relación que existe entre la presentación con apariencia exotérica que los estamentos de poder nos muestran a la sociedad sobre un hecho concreto, y lo que esotéricamente representa esa realidad que nos está velada para el público en general.

Esto quiere decir que vamos a presentar una perspectiva distinta a la habitual relacionada con este monumento y libre de cualquier ideología política y religiosa. Tampoco tratamos de presentar una fiel exposición histórica, artística o arquitectónica de lo construido allí, sino de la razón esotérica por la que creemos que se construyó y de la posible función que tiene el conjunto.

2. DEFINICIÓN Y UBICACIÓN: El Valle de los Caídos es un complejo monumental ubicado en España, Madrid, en el término municipal de San Lorenzo del Escorial, Sierra de Guadarrama, Valle de Cuelgamuros, en un bello paraje natural enclavado en dicha sierra.

Coordenadas geográficas: 40° 38’ 29,12” N, 4° 9’ 24,99” W

Esquema completo valle

Este conjunto fue construido por orden de Francisco Franco (1892-1975) desde 1940 hasta 1959 y consta de una Basílica Menor horadada en el Risco de la Nava, sobre el risco una Cruz con esculturas monumentales, al frente una Exedra que le da acceso con una gran explanada y detrás una Abadía con noviciado de monjes benedictinos, situada alrededor de una gran lonja, completada por una Hospedería y una Escolanía de niños. Todo el complejo está comunicado por medio de corredores externos e internos y ascensores excavados en la roca. Rodea a todo el conjunto un Viacrucis enclavado en la propia sierra alrededor del Risco de la Nava.

El conjunto está dedicado a la memoria de las víctimas de la Guerra Civil española del s.XX. Según cálculos estimados la cifra puede ascender a 60.000 personas, con dos tumbas especialmente destacadas: La de José Antonio Primo de Rivera (1903-1936) y la del propio Francisco Franco.

En el propio risco se instaló un funicular, actualmente inoperativo, y también un laboratorio geodésico de importancia mundial para la medida de las mareas y la gravimetría terrestres.

 

3. ¿QUÉ REPRESENTA EL VALLE DE LOS CAÍDOS PARA MÁS DE MISTERIO?: Es una construcción inserta en un bello paraje agreste que dota a la naturaleza de un significado gnóstico-panteísta, que está expresado mediante la Cruz monumental enhiesta en la cumbre de la pirámide natural que conforman las propias piedras graníticas del lugar como si de un gran altar sagrado se tratase, concebida y expuesta como una representación indiferenciada de la naturaleza, acompañada de la Basílica católica que fue horadada bajo ella como si de una gruta natural se tratase.

Este complejo arquitectónico refleja también el concepto egipcio de templo sagrado que mantenía el orden cósmico, según su concepción mágica de la realidad, mediante las propias edificaciones y los ritos que en ellos se llevaban a cabo, transformando de ese modo al conjunto en una suerte de máquina que cumplía esa función.

perspectiva aérea en color

Teniendo en cuenta las similitudes que encontramos entre estos aspectos egipcios y el monumento que nos ocupa, se puede deducir que nos enfrentamos aquí también a una máquina con una función determinada.

No os preocupéis si no encontráis la relación entre todos estos conceptos porque a continuación los iremos desgranando.

4. SACRALIZANDO LA NATURALEZA CON UNA CRUZ EN EL ALTAR DE LA CUMBRE: El monumento que nos ocupa consta de cinco partes perfectamente diferenciadas: La gran Cruz monumental que se eleva en la cumbre del risco, la Basílica, horadada en la propia roca, la Exedra y explanada de acceso principal a la misma, el Monasterio y hospedería que se esconden tras el risco, y el Viacrucis que representa una parte importante del complejo, aunque parece ya olvidado por todos. Pero es un único factor común a este conjunto el que le dota de la armonía necesaria para transformarlo en un todo completo: la Naturaleza.

Esa naturaleza agreste que rodea el conjunto por doquier y con la que conforma una unidad indisoluble. La naturaleza es la que le confiere al conjunto un especial significado espiritual e ideológico y, como no podía ser de otra forma, la concepción para llevar a cabo el plan del Valle de los Caídos también se vio influido por estos conceptos. El movimiento que transformó la concepción de naturaleza para vincularlo al de la espiritualidad llevaba gestándose y desarrollándose desde los siglos XVIII y XIX en pleno corazón de Europa de la mano del romanticismo y que, para este caso que nos ocupa, tiene como una de las figuras más representativas y adalid de este movimiento a Caspar David Friedrich (1774 – 1840).

Friedrich fue un pintor paisajista del romanticismo alemán del siglo XIX que generalmente es considerado el artista alemán más importante de su generación. Aunque nacido en Greifswald (Alemania), vivió desde 1798 hasta su muerte en Dresde, rodeado de otros muchos artistas, poetas y escritores afines a sus ideologías de corte liberal-republicano, nacionalistas y muchos de ellos masones, quienes también formaban parte de este movimiento. Como dato significativo podemos destacar la gran importancia que tenía en esa ciudad la masonería, vinculada con todo tipo de pensadores y artistas, tales como el filósofo y masón Krause, iniciado en 1805 en Altenburg y posteriormente afiliado ese mismo año a la logia de Dresde de Las Tres Espadas, quien llevó a cabo una obra reformadora dentro de la propia masonería e inspirador del sistema krausista de enseñanza que en España fue aplicado a conciencia por la Institución Libre de Enseñanza (ILE).

Los cuadros de este pintor que, aunque no está demostrado que fuese iniciado masón se desenvolvía en este ambiente librepensador fomentado por la masonería, rompen con las convenciones academicistas de la época que hasta la fecha venían representándose, sobre todo en lo referente a los temas religiosos, ya que fue el primer pintor en usar el paisaje como propósito de devoción cristiana. Su interés principal se centraba en la naturaleza, intentando representar a ésta en sus obras mediante una visión subjetiva, simbólica y sobre todo emocional de la misma.

Con sus obras paisajísticas pretendía despertar en el espectador que las contemplaba un sentimiento metafísico que le trasportase hasta Dios directamente, prescindiendo de esta manera de las ortodoxias religiosas, como si estuviese amparado en un gnosticismo místico en el que el observador, por medio de la naturaleza, tuviese su propia epifanía religiosa que pudiese interpretar de manera unilateral. Para ello rompió radicalmente con el estilo pictórico que se venía usando, utilizando una paleta de friedrich en nieblacolores sombríos con profusión del color violeta en armonía con las iluminaciones tétricas de sus obras. Éstas eran rematadas con unas perspectivas desconcertantes de lugares muy concretos y reducidos, ya existentes en la naturaleza de la que se copiaba y que no solían ser representadas por los paisajistas, tales como las cumbres de las montañas. Para causar el efecto deseado pintaba a las personas que aparecían en sus cuadros de espaldas al espectador y tapando con su figura el punto de fuga del mismo, con lo que conseguía que el observador no se distrajese con la cara de la figura humana, es más, se identificase con ella como si fuese él el protagonista de la obra, perdiendo además de este modo la perspectiva real del conjunto.

Es con esta técnica con la que el pintor conseguía identificar al ser humano con el Todo indiferenciado de la Naturaleza y además despertar en él el sentimiento metafísico de la trascendencia que lo elevaba a ese Todo en la Naturaleza al hacer sentir al espectador como parte de ella, en una suerte de panteísmo religioso, a pesar de que el autor era creyente luterano. Otros escritores como Fichte o Novalis influyentes igualmente en el movimiento romántico, estaban en consonancia con este ideal de panteísmo místico de la naturaleza mediante una interpretación aparentemente gnóstica del conocimiento y sentimiento religioso que les aportaba ésta.

La finalidad de la contemplación de estas obras paisajísticas tan poco ortodoxas para la época era que el observador experimentase una especie de revelación mística muy personal, con lo que para cada persona fuese una experiencia completamente diferente y que prescindiese en realidad de la interpretación que, hasta la fecha, las religiones cristianas se habían encargado de transmitir mediante los cánones artísticos fijados desde hacía siglos.

Aunque su mayor preocupación era cómo expresar mediante la naturaleza esa experiencia personal y espiritual sin recurrir a los lugares comunes de la pintura religiosa, sus obras no escapaban tampoco al simbolismo de los clásicos tales como las figuras de las montañas o los abetos como elementos representativos de la fuerza de la fe y de la inmortalidad del alma.

El cuadro que le catapultó a la fama en 1808 y que nos interesa especialmente en relación con este artículo fue “La cruz en la montaña” o “Altar de Tetschen”, un óleo sobre lienzo de 115x110cm con un marco de estilo neogótico. Detrás de su aparente sencillez se oculta un gran simbolismo. Fue expuesto por el autor en su taller y los anales de la época comentaban que los visitantes entraban en el cuarto donde estaba “como si pisasen un templo”. En torno a esta obra se generó un intenso debate con opiniones encontradas a favor y en contra. Las contrarias acusaban a Frierich de haber sacralizado un paisaje convirtiendo la cumbre de una montaña en un altar. Especialmente famosa fue la llamada “querella de Ramdohr”, proveniente del crítico de arte Basilius von Ramdohr que atacó el cuadro por la simbología que encerraba, preguntándose si era necesario recurrir a un paisaje para alegorizar una idea religiosa. Por otro lado, sus amigos le defendían preguntándose por qué no podía Friedrich expresar a su modo su idea de religiosidad según sus propios sentimientos. Finalmente ganó la individualidad del autor a la hora de expresar sus ideas según su propia percepción.

Altar de teschen

El objeto de devoción en este caso no se trataba de la figura de un Cristo crucificado en un madero, sino de una cumbre montañosa que lejanamente simulaba representar la idea del Calvario, con un crucifijo dorado en la cima, es decir, compuesto de una materia distinta a la habitual de la madera, iguales a las que se solían encontrar en algunas rutas de peregrinación en los caminos de los bosques, con un Cristo apenas silueteado que se confunde con el paisaje y que no está de cara al espectador sino al sol que está oculto tras la montaña.

La composición del escenario es claramente piramidal, centrándose en representar una parcela muy determinada de un paisaje montañoso con abetos, coronado todo ello por la cruz. La presentación de la luz en el cuadro es confusa e irreal, así como la perspectiva del mismo que provocan en el observador una especie de “vértigo” que pretendía fomentar un estado de trascendencia espiritual que el individuo reinterpretaría a su modo, de la misma forma que el autor había hecho a la hora de sacralizar el paisaje e intentar, de manera semejante al pensamiento gnóstico, encontrar en él la verdadera iluminación espiritual que le unía a Dios. A todo ello se unía el gran simbolismo del marco que fue mandado tallar expresamente por el autor con unas claras indicaciones y una decoración que, si bien usada en la iconografía cristiana, también es igualmente usada por la masonería, como el ojo que todo lo ve, el grano y las uvas.

El propio autor, vista la controversia de su obra, tuvo que dar una explicación de su significado que no convenció para nada a los detractores que seguían viendo en él una sacralización de la naturaleza y que dejaba cierto regusto a un panteísmo místico que comenzaba a pujar en la época.

¿No resulta sospechosamente similar la estética del Valle de los Caídos con el óleo descrito y toda la simbología plasmada en él? La cumbre de la montaña con forma piramidal, la grandiosa Cruz enhiesta en la cima y el empeño de los arquitectos del monumento, Pedro Muguruza (1893-1952) y Diego Méndez (1906-1987) además del propio Franco, en que ésta fuese un todo indiferenciado de la roca sobre la que se Altar teschen postal del Valleyergue, la vegetación montañosa con abundante abeto, el juego de luces y sombras que el sol proyecta en determinadas fechas del año al naciente y al poniente, la basílica horadada en la propia roca a modo de cueva… La foto que acompaña estas líneas es de una postal de 1974 que se vendía como representación artística del Valle de los Caídos. Desde luego tiene numerosos paralelismos con el Altar del Tetschen.

Friedrich no fue el único que se dedicó a sacralizar a la naturaleza, dotándola de una trascendencia mística que le otorgaba la misma función que pudiese tener cualquier templo creado por el hombre, pero que además, pretendía a la vez iluminarle para llegar hasta Dios en unión con él. Era una idea desarrollada en esa época poner el énfasis en lo natural, desdeñando de este modo a la vez las facturas arquitectónicas humanas dedicadas al culto de los dioses que venían a significar en realidad la primacía humana sobre la propia naturaleza y el dominio de ella. En el pensamiento decimonónico el hombre había dejado de ser ya la cúspide de la creación, tal y como el pensamiento ilustrado se había preocupado de demostrar mediante la ciencia, y había pasado a ser uno más dentro de ella, concepto que se encargaron de desarrollar varias corrientes de pensamiento.

El fenómeno de péndulo que se da en la cultura humana cuando se cambia de una corriente a la contraria, vino a cristalizarse en la Europa de esta época, entre otras ideas, en el antirracionalismo, que fomentó la vuelta a la concepción personal que uno podía tener de la existencia, basada únicamente en su propia experiencia y percepción. Ese individualismo que fomentó el pensamiento romántico para “sentir” y plasmar las percepciones individuales en las obras, con la sempiterna sombra del gnosticismo tanto pagano como cristiano de trasfondo, fue lo que los románticos desarrollaron, dejándose guiar por toda una variedad de esoterismos que aparecieron en aquella época como setas en otoño.

Otra corriente de pensamiento que creció a la par que el antirracionalismo fue el nacionalismo: si el ser humano ya no era lo más importante de la creación era debido a que el hombre actual estaba descastado y era inferior a las razas primigenias que poblaron la Tierra, con lo que se volvió la mirada a los antepasados intentando encontrar esas características distintivas que definían las propias nacionalidades y diferenciaban a unos pueblos de otros.

En esa búsqueda de esa identidad nacional de finales del s. XIX y principios del s.XX, acogida dentro del pensamiento antirracionalista, se mezcló la ciencia con el misticismo y esoterismo. Algunos se dedicaron a buscar el origen nacional en las razas míticas primigenias tipo lemurianos o atlantes, búsqueda ésta que tuvo a sus más destacados representantes en la teosofía y el nazismo, y otros se conformaron con aplicar una base científica a su búsqueda no exenta de un sentimentalismo romántico que ya, a finales del s.XIX, empezaba a transformarse en todos los “ismos” que proliferaron a principios del s.XX.

Este ambiente de búsqueda de identidad nacional que burbujeaba en Centroeuropa y que puso también a la naturaleza a un nivel antes desconocido, y en especial a las montañas como representación perfecta y más pura de las características que debían representar a las poblaciones tanto física como espiritualmente,  venía precedido por la moda de escalar a las cumbres como camino de autosuperación y búsqueda de unas relaciones especiales entre los elementos de la naturaleza que se obtendrían por medio de una iluminación sobrevenida al conseguir llegar a la cima y de las que sólo un iniciado podría percatarse. Un precedente destacado de este espíritu de conexión espiritual con las montañas es el “Obermann” de Étienne de Senancour publicado en 1804.

cruz del valle dorada por el sol

De esta nueva concepción del paisaje y la naturaleza y de las relaciones ocultas entre sus elementos sabía mucho Francisco Giner de los Ríos (1839-1915) y en particular la Institución Libre de Enseñanza (ILE). Giner era un ferviente defensor de la enseñanza de tipo krausista, ésa que desarrolló el masón Krause en Dresde, misma ciudad donde nuestro querido pintor Friedrich hacía de las suyas otorgando al paisaje un nuevo significado religioso. Por ello creó el ILE en 1876 junto con otras personas, algunos masones y otros no. Del propio Giner se cree que no fue masón, pero le ocurría algo similar a Friedrich: estaba rodeado por ellos y por sus ideologías.

paisaje giner de los ríosComo fruto de esta nueva concepción del paisaje montañoso y del especial significado que tenía para estos pensadores de finales del XIX, en 1886 publicó Giner en la revista La Ilustración Artística su artículo “Paisaje”, en el que fijaba la definición y caracterización de los paisajes de montaña en dos ámbitos: científico e ideológico.

El paisaje representa para él la expresión visible del orden de la naturaleza. Los elementos que componen el paisaje son una entidad natural, un todo indivisible en el que se advierten unas relaciones ocultas entre esos elementos aparentemente separados entre sí. El hombre, como un componente más de esta naturaleza, también forma un todo indisoluble con ella, por lo que todo lo que afecta a la naturaleza le afecta a él, también esas relaciones ocultas que son las que le dan un orden a ese todo natural. La mejor manera para ellos de descubrir cuáles eran estas relaciones ocultas al ojo profano, como si de un conocimiento gnóstico se tratase, era escalar a las cumbres en las montañas, lugares de especial conexión en el eje cielo-tierra, en los que podían sentir esa conexión y en los que podían apreciar esas relaciones especiales de manera más clara.

Por esa razón para ellos las cumbres de las montañas representaban los lugares donde se podían encontrar de manera más pura estas relaciones, y son por eso los lugares más apreciados por el ILE como ideal representación de la pureza paisajística. Al existir esa relación entre la constitución geológica de una zona compuesta por su relieve, clima y medio natural, incluido en éste al hombre, dedujeron que esta relación afectaba de manera significativa al desarrollo de nuestra cultura y modo de vivir y pensar. Por lo tanto, el conocimiento de los paisajes y de las relaciones entre sus elementos les llevaría a un conocimiento más profundo del hombre y del lugar que ocupaba en esas relaciones, así como de su cultura, influida ésta de manera inevitable por la geografía donde se desarrollaba, dependiente por tanto siempre del orden natural.

De aquí nace esa interpretación de los nacionalismos a la hora de identificar la cultura humana y sus características peculiares de cada zona con la geografía y sus características orogénicas y climáticas entre otras.

¿Y qué representaba en la geografía de la Península Ibérica para el ILE y los sierra guadarrama imagen generallibrepensadores de España de finales del s.XIX a los españoles, a sus costumbres y características? Lo tenían muy claro: La sierra del Guadarrama, o la “espina dorsal de España” tal y como Giner mismo la definió en el citado artículo de “Paisaje”. Es principalmente Giner quien desarrolla y promueve el nuevo reconocimiento del paisaje del Guadarrama, uniendo a su geología una valoración cultural del mismo, llegándole a dotar de sensaciones religiosas, según sus propias palabras.

No creemos que fuese casualidad que Franco eligiese la sierra del Guadarrama para erigir este monumento tan simbólico que nos ocupa. Más bien se dejó llevar por esta corriente nacionalista que identificaba esta sierra con la identidad española, y eligió de esa manera cuidadosamente un lugar especial dentro de esta misma. Así se aprovechó de este ideario ampliamente difundido y cimentado ya por el ILE desde hacía décadas y recondujo las ideas de concepción liberal hacia otras puramente religiosas y católicas que, a primera vista, es lo que aparenta. Aunque como ya hemos visto, hay demasiadas ideas panteístas y gnósticas relacionadas con todos estos movimientos como para haber salido indemne de sus influencias a la hora de levantar esta peculiar cripta.

Foto Paul Wolff revista VérticeUn ejemplo patente de que estas ideas nacionalistas relacionadas con las cumbres bullían en diferentes ámbitos de ideologías es la foto publicada en la revista Vértice, (revista ilustrada de ideología falangista que se publicó desde 1937 hasta 1946) en la primera publicación de la misma en su número 1 de abril de 1937, una foto de Paul Wolff de un crucifijo de piedra levantado en las cumbres alpinas, con un espléndido panorama montañoso de fondo y con la siguiente leyenda: “Como un símbolo exacto de la civilización de Occidente, el aspa divina de la Cruz se alza sobre un fondo litúrgico de cielos y montañas”. Nótese el uso del calificativo “litúrgico” en relación con la cumbre de la montaña como normalización ya en el s.XX de las ideas románticas de sacralización de la naturaleza.

Otra referencia más específica de materializar una cruz en una cumbre montañosa y especialmente en la sierra del Guadarrama, a modo de Friedrich español pero esta vez no en un cuadro sino en una poesía, es el poema de Carlos Fernández Shaw (1865-1911) titulado “Poema de las Montañas. Siete picos: la Cruz soñada (1909)” que consta de los siguientes versos:

Yo igualaría, nivelaría
-ya los nivela mi fantasía-
los agríos picos, las recias cumbres de roca brava,
de roca estéril, como la estéril siniestra lava,
y allá, por arte maravillosa, levantaría
sobre las piedras despedazadas del peñascal,
bajo los cielos que son la imagen de lo infinito,
una grandiosa Cruz de granito,
triunfal imagen de la Justicia, de la Clemencia, del Ideal.

Este autor dedicó innumerables poemas a las cumbres del Guadarrama, aunque es más bien conocido en su faceta de escritor de libretos de zarzuelas tales como “La Revoltosa” o de periodista redactor en La Época. Estuvo relacionado con el ILE, participando en las conferencias y excursiones que realizaban a la sierra, aunque no llegó a cursar estudios como alumno suyo. Fue socio del Ateneo de Madrid (¡qué casualidad! Otra vez masones a la vista…) con sólo 16 años y posteriormente llegó a ser Secretario y Director de la Sección Literaria del mismo. Os aconsejamos que visualicéis el vídeo del que adjuntamos en la bibliografía que expone la relación directa de estas instituciones con la masonería.

Según palabras del primer abad del monasterio que da servicio al Valle de los Caídos, Fray Justo Pérez de Urbel (18951979) y de Juan de Ávalos (1911-2006), el artista que ejecutó las inmensas moles escultóricas que decoran el recinto, el mismo Franco pudo tener como inspiración este poema de Shaw que consiguió materializar al ser él el que subió al poder tras la Guerra Civil española y disponer de este modo de ingentes cantidades de dinero y la suficiente influencia como para ejecutarlo.

Famosa es la anécdota relatada por el mismo Fray Justo en su guía del Valle de los Caídos de 1959 en la que transcribe la búsqueda y el hallazgo del enclave según las propias palabras que él mismo oyó de la boca de Franco:

“Un día ya en los comienzos de 1940, probablemente en febrero, al terminar de comer, le dije a Moscardó: “¿Quieres que vayamos a buscar el Valle de los Caídos?”, porque el Valle perspectiva general exedradebía existir y seguramente por esta zona…”

Según este relato Franco y el General José Moscardó (1878-1956) se dirigieron en coche hasta Guadarrama y después continuaron andando por sendas de montaña hasta dar con un pico que tenía por nombre Altar Mayor, al que subieron. El paisaje era de su agrado y desde allí divisaron el cerro donde se ubicaría finalmente el monumento, el Risco de La Nava.

Queda patente que Franco tenía ya en mente desde hacía muchos años, casi desde que comenzó la Guerra Civil en 1936, el levantar un monumento de homenaje a los caídos en la contienda con unas características muy especiales y en un lugar muy determinado. Según testimonio del propio Urbel, la elección del lugar preciso estaba muy clara en la mente del Generalísimo: “No se trataba de descubrir, sino de identificar y localizar una imagen que él llevaba dentro”.

Quizás eligiese ese emplazamiento y no otro cualquier lugar del Guadarrama debido a su cercanía a El Escorial, lugar emblemático de la historia española que Felipe II mandó levantar para conmemorar la victoria de la batalla de San Quintín en el s.XVI, aunque es bien claro, tal y como señala Alexandre Cirici (1914-1983), crítico de arte, en su trabajoSpanish building. Madrid “La estética del franquismo”, que una significativa diferencia separa a ambos monumentos: “Como se ha dicho, el monumento (el Valle) es esencialmente romántico, en contraste radical con el cercano edificio de El Escorial, arquetipo de lo específicamente arquitectónico. Si El Escorial permanecía insensible al paisaje, como una pura unidad perfecta…, el Valle de los Caídos, obedece a una sugestión de un paisaje…, un conjunto disperso de elementos arquitectónicos, subordinado al hecho natural del paisaje”. De aquí podemos deducir que, si bien pudiese ser que Franco quisiese de alguna manera ser relacionado con el gran emperador español, no sería desde luego debido al estilo arquitectónico elegido ni a la misma concepción ideológica del Valle de los Caídos que dista mucho de asemejarse en nada a El Escorial.

Este movimiento del que Franco tomó buena nota para levantar este monumento tan orogenia arquitectónicaexcesivo pero a la vez mimetizado con la propia naturaleza, tiene un precedente español representativo de este tipo de arquitectura en Teodoro de Anasagasti (1880-1938) y su “Orogenia Arquitectónica” (Artículo de la Revista de Arquitectura nº 6 de 1918), tal y como él definía a una determinada forma de construir respetando los elementos de la Naturaleza e integrándolos en ella de manera que la factura humana se confundiese con la natural. Nos llama la atención una frase del arquitecto vertida en el citado artículo: “… Y ningún santuario arraiga si no va sostenido por la belleza de la orografía circundante. Culmina ésta tanto como la tradición. Justo es, pues, considerar que es deliberada la integración (según indicaría esa misma tradición) de muchas construcciones a las bellezas naturales…”. ¿A qué tradición se refiere, a la heredada de los conocimientos gnósticos?

Como magistralmente señala Carlos Saguar Quer en su artículo “La cruz soñada: Concepción y construcción del Valle de los Caídos”, se pueden señalar otros precedentes relacionados con este espíritu de mimetizar la naturaleza con la arquitectura. Uno de ellos fue el proyecto de Ventura Rodríguez (1717-1785) en 1779 para la reconstrucción después de un incendio de la Colegiata de Covadonga, reconvirtiendo por completo su concepción de una manera muy similar a lo que se ha representado en el Valle, o el monumento funerario propuesto por Dionisio Lasuén (1853-1916) en 1911 como mausoleo utópico moldeando la cima del Moncayo para dionisio lausén cabeza moncayorepresentar la cabeza del fallecido economista Joaquín Costa (1846-1911), como si de un Monte Rushmore español se tratase, y horadar la propia montaña a modo de cripta funeraria para acoger sus restos. ¿No nos recuerda esto a un mausoleo egipcio? ¿O quizás a lo que nos recuerda es al Valle de los Caídos? ¿O a ambas cosas a la vez…?

El elemento que destaca sobremanera de nuestro monumento por encima del resto del conjunto es la gran Cruz Monumental. Una cruz que mide 125m de fuste y 46m en loscruz monumental brazos. Su factura no fue nada fácil, incluso su concepción. Aunque Franco tenía una idea muy clara de lo que quería llevar a cabo, una cruz colosal en la cumbre de una montaña a modo de axis mundi que conectase el cielo con la tierra, su traslación a la realidad estuvo dificultada por muchos obstáculos. El propio Generalísimo, aficionado a bosquejar planos arquitectónicos, trazó unos bocetos de lo que quería, pero el arquitecto que comenzó las obras, Pedro Muguruza, los desestimó por impracticables y algo pueriles.

A pesar de que las obras del complejo avanzaban a partir de 1940, la pieza clave del monumento seguía sin ver la luz por lo que finalmente se tuvo que convocar un concurso de anteproyectos en 1941 para que se presentasen diferentes diseños. Curiosamente el concurso fue ganado por el equipo del concurso cruz primer premio luis moyaque formaba parte Luis Moya en 1943, con un diseño de una cruz representando el Calvario a la que se podía acceder mediante una escalinata, el mismo Luis Moya que en la revista Vértice nº36 de septiembre de 1940 publica junto con Manuel Labiada y el Vizconde de Uzqueta, un artículo titulado: “Sueño arquitectónico para una exaltación nacional” en el que exponían los diseños para la realización de un complejo monumental dedicado a la memoria de los caídos, cuyo elemento más llamativo era una inmensa pirámide con hornacinas para los restos de los fallecidos. En el interior iría ubicado enorme monumento que representaría una llama perpetua como recordatorio de los mártires. Como más tarde veremos este monumento no entraría dentro de los planes de Franco para su personal recuerdo a los caídos en la guerra.

Entre los concursantes eliminados estaba el arquitecto Casto Fernández Shaw (1896-1978), el hijo del poeta que anteriormente hemos citado y que tenía la firme intención de llevar a cabo la construcción de la Cruz Soñada de su padre. Curiosamente, Casto era amigo personal de Pedro Muguruza con quien colaboró en diversos proyectos en Madrid.

A pesar de haber concedido los premios a varios proyectos en el concurso, ninguno fue boceto diego méndezdel agrado de Franco y terminaron desestimándose todos. Las obras seguían su curso de manera bastante lenta y en 1949 su dirección pasó a manos de Diego Méndez después de haberse tenido que retirar Muguruza por enfermedad. El proyecto de la cruz seguía inconcluso y resultaba ya a esas alturas un auténtico quebradero de cabeza para todos al no conseguir plasmar lo que el Generalísimo quería. Fue finalmente el propio Méndez quien, en una mañana de feliz inspiración, diseñó un boceto de la que sería la cruz que finalmente terminó construyéndose.

Para poder ejecutar el proyecto el diseño de la cruz fue sometido a unos rigurosos cálculos de resistencia por parte de los ingenieros Cálculos cruz valleCarlos Fernández Casado e Ignacio Vivanco Bergamín. Se sopesaron varios métodos para levantar esa mole de hormigón y piedra y finalmente se optó por hacerla hueca e ir levantando la estructura desde dentro, con lo que toda la cruz sería de ese modo accesible en su totalidad para su posterior mantenimiento. La construcción se llevó a cabo en un tiempo récord, de 1951 a 1956.

Una de las principales preocupaciones por parte tanto de Diego Méndez como del propio Franco era el efecto estético que debía provocar la cruz, como si ésta formase parte cruz con evangelistas y virtudesde la propia Naturaleza. La decoración de la base debía cumplir una función visual de transición entre la verticalidad de su eje y las peñas del risco sobre las que se asienta. De esta difícil tarea se ocupó el escultor Juan de Ávalos (1911-2006) que ejecutó unas esculturas gigantescas representando a los cuatro Evangelistas y sus Tetramorfos en la parte más baja del basamento de la cruz, y a las cuatro Virtudes Cardinales por encima de ellos con una representación masculina.

No fueron pocos los desencuentros a la hora de diseñar estas esculturas entre el propio Ávalos y el arquitecto Méndez. A menudo éste le recriminaba cierto “amaneramiento” en los bocetos previos y le repetía enfáticamente: “¡Más salvaje! ¡Quiero algo más salvaje!”, ya que pretendía que los personajes decorativos fuesen una cosa completamente monstruosa, tan tosca que desde lejos no pudiese diferenciarse si eran hombres o peñas, según las propias palabras del arquitecto.

Este buscado efecto de mimetismo entre escultura y Naturaleza era obsesivamente perseguido durante todo el desarrollo del proyecto de la cruz por los dos arquitectos que Cruz indiferenciada con naturalezadirigieron las obras y por el propio Franco. Basta si no recordar sus propias palabras en el discurso de inauguración del monumento en 1959 subrayando la importancia de la Naturaleza: “…La Naturaleza parecía habernos reservado este magnífico escenario de la sierra, con la belleza de sus duros e ingentes peñascos, como la reciedumbre de nuestro carácter, con las laderas ásperas dulcificadas por la ascensión penosa del arbolado como ese trabajo que la Naturaleza nos impone; y con sus cielos puros, que sólo parecían esperar los brazos de la Cruz y el sonar de las campanas para componer el maravilloso conjunto…”. Se puede notar claramente la comparación entre las características orogénicas del paisaje y las culturales de los españoles, tal y como el ILE había fijado ya años antes.

Tanta importancia se daba al marco natural que acoge al conjunto que una de las labores que se llevaron a cabo casi igual de importante que la construcción del mismo monumento fue la reforestación de toda la zona, mediante Decreto Ley, sólo un año después del comienzo de las obras, el 31 de diciembre de 1941, con diferentes especies de árboles en su mayoría pinos, algunos de ellos traídos expresamente de diversas zonas de España, todo ello con la intención clara de realzar panoramas y perspectivas del marco natural del conjunto.

Una pieza clave en el proyecto era sin lugar a dudas el Viacrucis inserto entre la agreste viacrucis mapa generalorografía aledaña al monumento. Tanto para Franco como para Muguruza, que fue quien lo proyectó, era imprescindible, tanto por la concepción del mismo como por la significación asociada a la naturaleza que tanto influye en el Valle y que convertiría en realidad a todo el conjunto en una gran basílica natural. La primera estación la constituyen los famosos “Juanelos”, cuatro columnas de una sola pieza cada juanelosuno de ellos labrados cilíndricamente de piedra de granito, que llevaban abandonados desde el s. XVI en Nambroca y Sonseca (Toledo), desde donde fueron rescatadas y transportadas. En origen las cuatro columnas deberían ir colocadas en la exedra que da a la entrada de la basílica, pero por problemas técnicos del mismo transporte e infraestructuras tuvieron que colocarse en la carretera de acceso. Carretera ésta que fue construida para dar servicio durante las obras del complejo y que, según deseo del Generalísimo, debería haberse demolido una vez acabadas las mismas, ya que los españoles deberían subir hasta la viacrucis estación 12basílica en peregrinación, tal y como se remarcaba en el propio decreto fundacional del 1 de abril de 1940 que hacía hincapié sobre la importancia de ello: “…Lugar perenne de peregrinación, en que lo grandioso de la naturaleza ponga digno marco al campo en que reposan los héroes y mártires de la Cruzada…”. La carretera finalmente se quedó porque, para cuando los trabajos finalizaron, los tiempos habían cambiado y los automóviles crecían en número, con lo que era evidente que los que subirían hasta el Risco de la Nava serían la mayoría turistas y no peregrinos y lo harían en coche y no a pie.

Muguruza diseñó las estaciones del Viacrucis restantes, doce de ellas se encuentran entre piedad primer planolos riscos y peñas que preceden el monumento, aunque sólo llegaron a completarse cinco del total de capillas previstas para ellas. La decimotercera estación es la grandiosa escultura de La Piedad obra de Juan de Ávalos que se encuentra encima de la puerta principal de acceso y la decimocuarta el Cristo Yacente tallado en alabastro obra de Ramón Lapayese que se encuentra en una de las capillas del interior de la basílica.

Resulta evidente la importancia de este complicado y largo Viacrucis inserto en la naturaleza porque sólo cuando se lleva a cabo su recorrido es cuando se puede apreciar en su conjunto la verdadera magnificencia del Valle de los Caídos y su mimetismo con ella tan bien conseguido en la Cruz, que corona la cima del risco como si aquél fuese sacralizado a modo de altar natural. El concepto que transmite todo el complejo se entiende desde la lejanía, ya que una vez que nos acercamos a la exedra y contemplamos la cruz, las perspectivas la distorsionan y se pierde su grandiosidad funiculary significado.

En 1975 se instaló un funicular para que los turistas pudiesen acceder más cómodamente a la base de la cruz sin tener que ascender por los tramos de escaleras, al arquitecto Diego Méndez, tan preocupado por mantener la armonía del entorno natural, le pareció una auténtica profanación que atentaba gravemente contra el espíritu de la concepción del Valle de los Caídos, y sus propias palabras expresan claramente el desacuerdo con esta decisión: “Ha roto no sólo la tranquilidad natural del Monumento, sino también su sentido, al dar prioridad al aspecto turístico sobre el espiritual para el que fue concebido”.

 

5. ¿FUE CONCEBIDO EL VALLE DE LOS CAÍDOS COMO UN TEMPLO EGIPCIO?: “¿Y qué tiene que ver a estas alturas un templo egipcio con el Valle de los Caídos?..”, estará ahora mismo preguntándose el lector. Pues sí que tiene que ver, y mucho.

En la mayoría de las religiones el templo representa la Casa del Dios, como efectivamente ocurre con los templos egipcios y puede decirse también que con los cristianos entre otros. Aunque a primera vista pueden parecer completamente distintos, el fundamento es muy parecido y en el caso que nos ocupa tiene además demasiadas coincidencias, casi tantas o en número mayor que las diferencias.

Los templos egipcios eran vistos como los hogares donde residían los dioses a que estaban dedicados o a los faraones deificados, y tenían una función muy concreta que cumplir, central en la religión egipcia: mantener el orden divino del universo. Para ello se construían de una manera determinada y se llevaban a cabo en ellos unos rituales específicos.

Al estar los dioses presentes en este tipo de templos, constituían un nexo de unión entre lo divino y lo humano, personificado además este nexo en la figura del faraón, y permitían de esta manera relacionarse con la esfera divina mediante los diversos ritos que mantenían al dios viviendo en ese lugar, cumpliendo así la función de mantenimiento del orden del cosmos.

En teoría era el faraón el encargado de proyectar, construir, dotar de recursos económicos y abastecimiento, mantener el edificio y llevar a cabo los rituales del templo, aunque en la práctica esto era imposible y delegaba estas funciones en los profesionales correspondientes.

boceto cruz de francoTal y como muy bien expone José Luis Hernández Garvi en su libro “Ocultismo y misterios esotéricos del franquismo”, todo parece apuntar a que Franco tenía de sí mismo la idea de ser el elegido por la providencia divina para llevar a cabo grandes empresas por la Patria, concepción ésta que no dista mucho de la idea que sobre sí tendrían los faraones, salvando la parte de divinidad. Otros autores le identifican además con una acusada megalomanía que plasmó en su gran obra personal del Valle de los Caídos.

Según todas las fuentes la concepción misma del monumento partió de él mismo, a modo de faraón ibérico, tal y como se encargaba de remarcar la guía turística antigua de dicho monumento en su texto: “…Verdadero arquitecto espiritual del Monumento, la obra estaba diseñada en los planos intangibles de su memoria, y salvo el desarrollo técnico, reservado, como es de rigor, a los profesionales, nada se ha hecho sin su consejo ni a su atención escapó el más mínimo detalle…” es decir, concibiendo el proyecto y delegando a modo de faraón la factura del mismo.

La omnipresencia del General Franco como si fuese un faraón obligado a estar pendiente de todos los detalles como parte de sus atribuciones, quedó patente durante la construcción del Valle en las múltiples visitas que realizó a las obras, sobre todo en la primera etapa de las mismas. Estas visitas conllevaban numerosas modificaciones en los diseños del complejo, tanto en las fases preliminares del proyecto y en el desarrollo de piedad con cruz y lunalos planos, como una vez realizada la construcción de los mismos. No titubeaba a la hora de modificar cualquier aspecto que no le gustase, aunque ya estuviese construido y colocado en su lugar, como le ocurrió a la primera escultura que se encuentra en la puerta principal de La Piedad de Ávalos, que tuvo que desmantelar una vez aprobada y puesta, y rediseñarla después por completo, porque la primera no era de su agrado. Son innumerables los diseños y facturas que cambió a su gusto y que encarecieron y retrasaron los plazos de entrega de las obras.

Un cambio muy significativo fue el de las dimensiones de la Basílica, que fue a visitar en una fase de la excavación ya avanzada y le pareció que aquello se asemejaba a un túnel, con lo que hubo que re-excavarla para aumentar al doble su tamaño. Todos los que obras construcción valletrabajaron en aquella construcción estaban habituados a las numerosas visitas que hacía, algunas de ellas en horarios completamente inusuales y a veces sólo acompañado por el arquitecto director de las obras y su chófer que le acercaba hasta allí en plena noche.

Aunque la “paternidad” conceptual del monumento se le atribuye a él, así como la consecución de los medios para construirlo, e incluso hizo bocetos de varias de las partes más representativas del mismo, como buen faraón que en la práctica no puede llevar a cabo la totalidad de las tareas, delegó en los profesionales técnicos y artesanos que lo levantaron.

El faraón representaba la conexión más directa que había entre la tierra y los dioses, por esa razón se encargaba de levantar templos en su honor y además tenía el deber de realizar diversos rituales para atenderlos. Como ya hemos comentado, esto le resultaba imposible por la cantidad de ocupaciones que tenía, con lo que encargaba a la casta sacerdotal especializada estas tareas. En el Valle, Franco encomendó estas funciones puramente religiosas para la atención del templo a los monjes benedictinos que son los que hasta la fecha se siguen ocupando de ello desde el monasterio que está situado en la parte posterior del complejo.

Finalmente, y como buen faraón que se tiene por tal, sus restos serían enterrados, unatumba franco vez fallecido en 1975, en el altar mayor de la Basílica, siendo venerados aún por muchas personas que simpatizan con su figura o con lo que representa. Actualmente existe una controversia acerca de si Franco quiso o no ser enterrado allí, ya que no dejó ninguna indicación al respecto por escrito. Según las palabras del propio arquitecto Méndez, se dejó prevista una fosa a tal efecto cuando las obras finalizaron, pero si atendemos a las declaraciones de la propia familia, él quería ser enterrado en su panteón familiar de El Pardo, en Madrid. Fuese por propia voluntad o por la voluntad de terceros que así lo dispusieron a su muerte, el efecto conseguido es el mismo: El Faraón descansa en la tumba de su templo en el que se le sigue rindiendo culto.

La construcción de los templos egipcios iba precedida de rituales fundacionales así como de otros diferentes para su inauguración. En el caso de El Valle de los Caídos el rito fundacional tuvo lugar el 1 de abril de 1940. Franco fue acompañado ese día por la tarde hasta el Risco de la Nava por varias cargos diplomáticos de Italia, Alemania y Portugal, así como de algunos ministros, militares y otras personalidades para llevar a cabo una ceremonia para el comienzo de las obras en las que él mismo se encargó de explotar simbólicamente un barreno después de la lectura del decreto fundacional por parte del coronel Galarza. También estuvo explicando a los presentes sobre los planos la magnitud de la obra que se proponía acometer. De la misma manera, el día de la inauguración oficial del monumento, el 1 de abril de 1959, se llevó a cabo otra ceremonia en la que Franco pronunció un discurso y se ofició una misa en la Basílica, misa a la que entró con llamativo boato, bajo palio, junto con su mujer, una dignidad ésta admitida sólo como costumbre secular española para los Jefes de Estado cuando acuden a una solemnidad en representación de su cargo a una iglesia.

Cuando el imperio egipcio se consolidó y sus técnicas de construcción evolucionaron, su prioridad fue la de levantar los templos con materiales que fuesen perdurables en el tiempo, tales como la piedra, para enfatizar el propósito de los mismos de morada eterna de los dioses. En el decreto fundacional del Valle de los Caídos arriba aludido, hay una referencia explícita a esta característica común: “…Es necesario que las piedras que se levanten tengan la grandeza de los monumentos antiguos, que desafíen al tiempo y al olvido,…”, o sea, a modo de morada eterna de Dios.

La elección del lugar de construcción de un templo en Egipto obedecía a razones religiosas y podía tratarse del lugar de nacimiento o enterramiento mítico de un dios, cruz y juego sombras solcaso en el que coincidía con la tumba del faraón. Como ya hemos visto, en nuestro caso se debió la elección del lugar a su relación con la raza mítica y original española, entre otras cosas. Su orientación podía deberse a alineaciones con otros lugares religiosos cercanos o con el sol. En nuestro monumento hay teorías a este respecto acerca de la alineación del Risco de la Nava con el monte Abantos y el monasterio de El Escorial. Pero lo que nos resulta más significativo y fiable fueron las declaraciones que Eduardo Sáenz de Aranaz (1891-1979), Coronel de infantería y Diplomado del Estado Mayor hechas al escritor Daniel Sueiro (1931-1986) para su libro “La verdadera historia del Valle de los Caídos”, en las que afirmaba recordar con precisión un hecho que siempre le pareció notable: todos los años, el día 21 de junio, al comenzar el verano, el sol pasaba a su salida todo a lo largo del túnel que se estaba construyendo, hasta llegar al centro del altar. Le impresionaba el fenómeno, que no ocurría más que ese día a lo largo de todo el año. El Coronel trabajó como almacenero acogido a la redención de penas ya que fue preso durante la guerra por luchar a favor del bando republicano. No podemos dejar de comentar en este punto la evidente vinculación que tienen los militares, sobre todo de ideas liberales, con la masonería, aunque no hemos podido confirmar que este Coronel en particular formase parte de ella. El dato de esta alineación del sol en el solsticio de verano con el eje de la Basílica y la Cruz nos parece muy significativa ya que está directamente relacionada con los portales mágicos que se abren o cierran en fechas especiales del año y que más adelante explicaremos.

esquema templo egipcio

Los templos egipcios constaban de varias partes diferenciadas que fueron cambiando, aunque muchas de ellas siguieron reproduciéndose de manera similar a lo largo del tiempo.

La entrada al recinto estaba flanqueada por dos gigantescos pilonos que eran un par de bloques anchos de forma trapezoidal. Su función era la de torre vigía para controlar que el caos primigenio que representaba todo lo externo al recinto del templo no se apoderase de él. Representaban también el símbolo del horizonte tras el que se ocultaba el sol cada día, lo que venía a reforzar su vinculación con toda la simbología solar. Como ya hemos explicado anteriormente el sol cumple una función primordial enáguila san juan nuestro Monumento en su salida y puesta en el solsticio de verano. En cada pilono se hacían nichos en los que se acoplaban astas con banderas que representaban al mismo dios que habitaba allí. En la siguiente imagen podemos observar claramente que en nuestro caso no hay banderas, mas sí el Escudo del Águila de San Juan.  La concepción básica de este escudo, que tiene como fondo el águila que representa al evangelista San Juan, proviene de los Reyes Católicos de España, Isabel y Fernando, aunque en el franquismo se reconvirtió y rediseñaron alguna de sus partes para que simbolizara al país durante el régimen. Pero el del Valle tiene la curiosidad de que no cuadra exactamente con ninguno de los dos, es más, se parece también a otro tipo de escudo muy similar que estuvo vigente durante la época de la transición democrática, es decir, es una mezcla de los tres. ¿Por qué razón se pusieron estos enormes escudos de piedra en el acceso a la Basílica? Quizás para recordar el origen mítico de España o representando al espíritu español.

Pilonos exedraLa exedra del complejo y las arcadas de acceso tienen un diseño que puede resultar de un estilo vagamente egipcíaco ya que los pilonos de la entrada están ocultos tras la arcada principal, pero vamos a ver ahora la puerta posterior del Monumento. Si esto no es la representación de los pilonos de un templo egipcio que nos explique entonces alguien más versado qué es… Curiosamente esta puerta es la que da acceso a la Basílica por la parte posterior que comunica con el coro interior por medio de unos pasillos por los que sólo tienen acceso los monjes y que, como veremos más adelante, tiene también una alineación solar, al igual que la entrada principal.Pilonos traseros general

Como el templo representaba el orden cósmico, debía protegerse del desorden exterior, para ello se solía construir un muro que delimitaba su espacio y cumplía simbólicamente esa función protectora. Toda la parte posterior del complejo del Valle de los Caídos, donde está el monasterio y la hospedería está delimitado por una serie de corredores techados con arcos en cada lateral.lago sagrado

Dentro de estos muros se encontraban todas las dependencias que daban servicio al mismo y otro tipo de elementos igualmente útiles al complejo, tanto por su simbolismo como por su uso.  Uno de los más representativos era el Lago Sagrado que tenía una función meramente pragmática de reserva de agua para utilizar en los rituales, y otra simbólica como representación de las aguas primordiales de las que se creó el mundo, además de ser el lugar donde se efectuaban los rituales ligados a la resurrección de Osiris. En la parte posterior de nuestro monumento, cercano a la hospedería, existen dos pequeños estanques llenos siempre de agua, a modo de pequeños lagos. En el proyecto del Valle de los Caídos iba incluido un gran lago en lo que hoy es la exedra. Desde un principio Pedro Muguruza había diseñado todo para incluirlo Lago existente más bonitoen la entrada con la intención de que en sus aguas se reflejase la Cruz. Esto no deja de recordarnos el aforismo de Trismegisto: “Como es arriba, es abajo”. El lago sería decorado con grandes esculturas exentas que tienen sin duda su paralelismo con las esfinges que se ponían en las vías procesionales de acceso a los templos, de la misma manera que estaba prevista su colocación en el Valle. Finalmente, el empeño de Muguruza no pudo llevarse a cabo por la dificultad del emplazamiento. Para poder realizarlo se tenía pensado hacer una pequeña presa en un río cercano y conducir el agua hasta la explanada principal, pero técnicamente era muy difícil de ejecutar además de costoso. También se tuvo en cuenta que esta acumulación de agua estancada podría resultar ser insalubre, con lo que el proyecto se desestimó y la Cruz se quedó sin su reflejo. Pero allí se han quedado como remedo los dos pequeños estanques cercanos a la hospedería.

Muchos templos solían tener por todo el complejo esculturas exentas del tipo de los obeliscos o pilares de sección cuadrada que también estaban asociados a la iconografía solar. Se solían colocar por pares enfrente de los pilonos o solitarios en el caso de los obeliscos. Es evidente que en nuestro caso es la Cruz la que hace las funciones de obelisco al estar orientada a la salida del sol del solsticio de verano, además de representar el renacimiento después de la muerte, cosa que también se cree representaban los obeliscos. Es fácil que al lector le venga a la memoria la composición de obelisco y lago reflectante que los masones construyeron en Washington como monumento conmemorativo al primer presidente que tuvieron y que coincide plenamente con la idea que Muguruza quería trasladar al Valle de los Caídos. De nuevo nos encontramos con los conceptos que los masones reproducen copiados de la cultura egipcia.

En los bocetos originales del diseño del complejo que hizo Muguruza se aprecia bocetos muguruza juanelos cuadrados alzadoclaramente cómo en la exedra, antes de la escalinata que daría acceso a la puerta principal, están dibujadas cuatro columnas cuadradas exentas, una a cada lado del acceso. Si unimos esto a la clara orientación solar buscada exprofeso nos cuadra mucho más la habilidad del arquitecto para ir dejando pistas que nos indican que en la concepción del Valle tuvo mucho que ver el concepto de templo egipcio.

Supuestamente los cuatro “Juanelos” que ahora indican el comienzo del Viacrucis, iban a ser colocados donde Muguruza tenía pintadas cuatro y no dos columnas exentas, mismo número que son los juanelos. ¿Qué representarían entonces estas cuatro y no dos pilares? La mayoría de los escritores del bocetos muguruza exedramisterio vinculan los Juanelos con las columnas Jaquin y Boaz de las logias masonas y esta relación sería lógica si se hubiesen puesto dos y no cuatro columnas como actualmente están, por lo que nosotros descartamos esta interpretación. El arquitecto Méndez siempre aseguró haber oído decir a Franco en relación con los Juanelos que serían las columnas sobre las que se levantaría la nueva España, en relación, probablemente, a los cuatro pilares de la Iglesia Católica: Profesión de Fe (Credo), Sacramentos, Mandamientos y Oración. Otras cuatro columnas para la Iglesia son Santiago Santo, San Pedro, San Juan y San Pablo. Pero los Juanelos en sí no parecen cumplir una función de soporte de nada, como no sea soporte ideal de esta nueva España, pero sí encajarían en las figuras exentas, los obeliscos, que se colocaban en los templos como representación solar y protectores del caos externo en caso de que su ubicación hubiese sido la que estaba prevista en origen. El problema de no colocarlos en el emplazamiento deseado fue puramente técnico, ya que no pudieron atravesar un puente ya construido que separaba su emplazamiento actual con el que estaba previsto por temor a que éste cediese y se derrumbase a su paso debido al gran peso de las columnas.

Además de estos elementos vinculados con el aspecto religioso del templo, había otras dependencias del mismo de las que se hacía un uso meramente administrativo, en las que se desempeñaban labores para la manutención del mismo, tales como cocinas, talleres o almacenes. Algunos templos tenían las llamadas “Casa de la Vida” que era donde el templo editaba, copiaba y almacenaba sus textos religiosos. Esta casa también funcionaba como centro general de enseñanza donde se guardaban toda clase de textos de historia, geografía, astronomía o medicina. En el Valle de los Caídos la orden monacal designada para tal efecto fue la benedictina, quienes además del monasterio que mantienen en la actualidad, tuvieron desde 1961 hasta 1982 un “Centro de Estudios Sociales” cuya función era el estudio y difusión de la Doctrina Social de la Iglesia, como garante de paz y justicia social y a través del cual se publicaron numerosos trabajos. Desde 1958, año en que los monjes benedictinos están dando servicio a la Basílica, fundaron una escolanía de niños donde reciben formación de música, en especial de canto gregoriano. La música era también una parte muy importante en las ceremonias de los templos egipcios para varios tipos de rituales. Los escolanes cantan casi a diario en la misa que se oficia en la Basílica.

Desde que empezamos a investigar el esoterismo en el Valle de los Caídos siempre nos hemos preguntado la razón de la elección por parte de Franco de los monjes fossores estandartebenedictinos y no de otra orden monacal que se encargase de esta grandiosa cripta. MdM hubiese elegido sin dudarlo a los Monjes Fossores de la Misericordia, que es una orden creada en España en 1953, y que realizan actividades apostólicas en cementerios en cumplimiento de la 7ª y 14ª Obra de la Misericordia: enterrar a los muertos y rezar a Dios por los difuntos y sus familiares vivos. En la bibliografía os dejamos un link en el que hablan de sus funciones. Reconocemos que es una debilidad nuestra por pura simpatía hacia ellos, y si hubiese estado en nuestra mano el elegir, hubiésemos elegido esta orden. Aunque es cierto que no cumplen la totalidad de las labores para las que la Abadía del Valle se levantó, tales como ésta de la “Casa de la Vida” y otras funciones que sí cumple la orden benedictina y que expondremos en los apartados siguientes.

Queremos traer aquí a colación un asunto antes mencionado y que tiene que ver con la Pirámide revista vérticeconcepción egipcíaca pero que, en realidad, nada tiene que ver con nuestro monumento, aunque algunos autores sí lo creen así. Ellos consideran que Franco estuvo barajando diferentes opciones para realizar un monumento a los caídos en “su” cruzada. Entre ellos se encontraría el proyecto anteriormente citado de Luis Moya, Manuel Labiada y el Vizconde de Uzqueta, publicado en la revista Vértice nº36 de septiembre de 1940 en un artículo titulado: “Sueño arquitectónico para una exaltación nacional”. En el citado artículo se exponía un proyecto grandioso para rendir culto a la memoria de los caídos que constaba de un paseo con arco triunfal y una enorme pirámide, junto con otros elementos herederos del estilo egipcio. No hemos podido comprobar si realmente Franco valoró este proyecto como una de las posibilidades para su monumento, pero nosotros no creemos que fuese así. Tan evidente era la manía que el Generalísimo tenía a los masones como que esta pirámide estaba fuera de lugar por exponer sin complejos sus paralelismos con ellos mediante la clara atracción de la cultura egipcia que, más que evidente en este caso particular, hubiese sido un paralelismo manifiestamente ostensible. Además, sospechamos que Franco tenía desde el principio dos ideas muy claras para el complejo que quería levantar: la Cruz monumental y la cueva en la tierra.

Esos mismos autores que creen que sí se valoró esta propuesta, aducen que finalmente no se llevó a cabo, entre otros factores, por lo costoso de la misma. Es imposible que ésta fuese una de las razones ya que el Valle de los Caídos, con todas las modificaciones y los problemas técnicos que tuvo, fue una obra costosísima para la época, a pesar del uso, llamado por algunos, de “mano de obra esclava”. Éste es un punto a tener en cuenta en relación con nuestro monumento: los presos que trabajaron allí. Según el sesgo ideológico de quien se lea, para unos eran esclavos por el hecho de ser presos políticos y para otros eran presos que trabajaban allí de manera voluntaria después de haberse acogido al sistema de Redención de Penas, sistema en el que se reducían los años de cárcel por el trabajo realizado y al que la mayoría de los presos accedían para escapar de las penosas condiciones carcelarias. No debemos olvidar que existía también numerosa mano de obra contratada ya que muchas de las labores realizadas requerían de una pericia y conocimiento técnico que los presos no tenían. Esta misma mezcla de obreros contratados y esclavos, léase en nuestro caso presos, era la que se daba en las grandes construcciones egipcias. Más adelante hablaremos de lo que esto supone en cuanto a la carga energética del lugar.

Otro dato común entre los templos egipcios y el Monumento que nos ocupa es la Basílica interior luziluminación escasa de la parte más sagrada: el santuario. Éste era construido a una elevación superior a la del resto del templo para que así se asemejase a la colina sagrada primigenia que hace referencia a la creación del mundo. A esta parte tan especial que era donde residía el dios, penetraba una luz muy tenue para aislarlo, entre otras cosas, de las impurezas del exterior. Y como no, en nuestro caso, algo muy estudiado y  meditado fue la iluminación de la Basílica, que es muy escasa y dentro de la cual no pasa ningún tipo de luz natural, como la gruta primigenia que representa. Pero esto merece capítulo aparte.

 

6. LA BASÍLICA ESTÁ DENTRO DE LA CUEVA: Uno de los aspectos más llamativos del Valle de los Caídos es la Basílica. Desde un principio Franco tenía claro que el monumento que quería levantar en memoria de los caídos en la guerra debería tener una gran Cruz monumental colocada en un altar que la Naturaleza le brindaría sobre un risco rocoso, y una Cripta que haría las veces de panteón al acoger los restos de muchos combatientes y fallecidos como consecuencia de la Guerra Civil, y en la que se daría cumplido culto litúrgico y se ofrecerían sufragios a su memoria mediante los sacrificios, buenos actos y celebraciones de misas que los monjes benedictinos se encargan de realizar desde que los restos descansan allí.

Boceto de Franco en fotoPero Franco no pretendía que esta Basílica fuese un edificio dentro del canon al uso de la Iglesia para rendir culto a Dios, tenía claro que habría de ser una cueva. Lo que no está claro es el motivo del Caudillo a la hora de diseñar el lugar donde se celebrarían los cultos a modo de gruta excavada en una montaña, pero la intención de hacerlo así era clara porque puso mucho empeño en elegir un lugar concreto en el que se pudiese levantar la Cruz en la cima y además horadar la gruta bajo ella. En cuanto encontró el Risco de la Nava y los técnicos le confirmaron que allí se podría llevar a cabo la construcción que tenía en mente, bocetó sobre una foto el diseño concreto de lo que quería: Una gran Cruz y una Basílica-cueva bajo ella.

El autor anteriormente mencionado Carlos Saguar Quer señala las similitudes que esta cueva tendría con la concepción ideológica de la de Covadonga en la que se amalgaman la idea de la exaltación patriótica nacional unida a la época de la Reconquista con un fuerte componente religioso.

No cabe duda de que Franco consideró siempre personalmente la lucha de su bando en la Guerra Civil como si fuese una nueva Cruzada en territorio español, pero esta vez no había “sarracenos” a combatir, era contra el “comunismo” contra quien consideraba que estaba librando esta nueva Cruzada, término éste al que se hace referencia en el propio decreto fundacional de fecha 1 de abril de 1940 al comenzar el mismo de esta manera: “La dimensión de nuestra Cruzada, los heroicos sacrificios que la victoria encierra…”.

Teniendo en cuenta este empeño de unidad nacional según sus ideas, no es descabellado deducir que una de las razones por las que se empeñase en horadar una montaña fuese para hermanarse con el concepto de cueva mítica de Covadonga en la que Don Pelayo se encontró con un ermitaño que rendía culto a la imagen de una Virgen María y en la que posteriormente él mismo junto con sus huestes se tuvieron que refugiar cuando huían de las tropas musulmanas. Posteriormente partiría desde allí para reconquistar el territorio invadido. Aunque en el caso del Valle la Guerra Civil ya había terminado, Franco consideraba que la Cruzada contra los comunistas proseguía, tal y como dijo en su discurso de inauguración de fecha 1 de abril de 1959: “…y que contra su voluntad cayeron bajo la esclavitud comunista, podemos comprender mejor la trascendencia de nuestro Movimiento político y el valor que tiene… Interesa el que mantengáis con ejemplaridad y pureza de intenciones la hermandad forjada en las filas de la Cruzada, que evitéis que el enemigo, siempre al acecho, pueda infiltrarse en vuestras filas…”.

Teniendo también en cuenta la “Orogenia Arquitectónica” que Teodoro Anasagasti definió a principio del s.XX y que el Valle de los Caídos está construido fielmente bajo esa concepción, no se podía haber levantado un edificio a modo de catedral o pirámide, como algunos autores proponen, porque esto rompería con el entorno natural que es parte imprescindible conceptual del monumento, por lo que el lugar de culto debería estar armónicamente inserto en el paisaje. ¿Qué mejor que ocultarlo dentro de la montaña a modo de gruta natural?

Esta idea de hibridación de arquitectura y Naturaleza que se trasladó con fidelidad al bocetos muguruza sección basílicaValle, se aprecia claramente en los bocetos originales del arquitecto Pedro Muguruza quien, al dibujar con gran maestría una sección de la Basílica y por indicación directa de Franco, pretendía dejar al descubierto en toda la bóveda las rocas desnudas que hubiesen surgido al horadar el risco. Tanta es la importancia que tiene la Naturaleza en este monumento que se hizo énfasis en esta idea de tan diversas maneras.

Pero este primigenio aspecto de gruta natural que Muguruza quería trasladar al monumento no resultó factible debido a los peligros de desprendimiento que se podían producir al tratarse de un espacio tan inmenso y hubo que rematar toda la bóveda con un revestimiento de hormigón armado Basílica interior actualidadpara asegurar la construcción. Pero aún así, se intentó que ésta siguiese manteniendo ese aspecto de caverna natural y las piedras de granito con las que se recubrió el hormigón aspiraban a imitar a las rocas desnudas, tal y como en el proyecto se pretendía. A pesar de que en la guía oficial del monumento que hemos manejado del año 1960 pone literalmente: “…Hay en el efecto estético global de la Cripta un cierto sabor de primitivismo, que en este caso no es efecto buscado y de amaneramiento, sino fruto de denodada lucha con problemas arquitectónicos hasta ahora inéditos…”. Si no es un efecto buscado, ¿por qué entonces se cubrió la bóveda queriendo imitar a la roca natural entre los arcos fajones si no se pretendía dar ese aspecto de naturaleza primigenia a la Basílica? La cúpula también tuvo problemas arquitectónicos y técnicos para su construcción y no aparece como un puñado de rocas descarnadas, todo lo contrario, con su minucioso mosaico dorado destellando en el crucero.

No cabe duda de que el Generalísimo pretendía con este tipo de construcción que el resultado se asemejase a un hipogeo ya que tiene dos de sus características más importantes: excavación bajo tierra y función funeraria. Muchas culturas han hecho uso de éstos para que descansasen allí los restos de sus difuntos, entre ellas, como no, la egipcia. No nos podemos olvidar tampoco de todo tipo de enterramientos subterráneos como las tumbas judías o las propias criptas bizantinas, o las de muchas Iglesias y Catedrales, pero en el caso del Valle la cripta es la propia Iglesia en una única entidad conjunta.

La característica de hipogeo antes mencionada viene remarcada además por la clara orientación solar de la Basílica y la Cruz al nacimiento del sol en el solsticio de verano (21 junio). Desde la antigüedad los solsticios siempre se han tenido por mágicos y se les ha considerado una Puerta o Portal mágico. Al solsticio de verano también se le conocía como la Puerta del Hombre o antepasados, diferenciándola de la del solsticio de invierno (21 diciembre) a la que se consideraba como Puerta de los Dioses.

La palabra solsticio deriva del latín y significa “sol quieto”, debido a que en esta época el sol parece quedarse quieto durante unos días apuntando sus rayos solares sobre el Trópico de Cáncer. Tanto los equinoccios como los solsticios dividían el año en claras fases solares, determinando los tiempos para realizar diferentes tareas de acuerdo con las leyes de la vida en la Tierra. Esto conllevaba un ritmo en todo el planeta marcado por el astro solar, y seguir ese ritmo significaba seguir el ritmo del cosmos respetando su armonía cíclica que cada año debía renovarse, tal y como los egipcios pretendían con sus templos.

Los solsticios en concreto dividen claramente el ciclo solar anual en dos partes, una ascendente y otra descendente. En el solsticio de verano comienza la fase descendente, ya que las horas solares decrecen desde su fase máxima en el 21 de junio, día éste que está cercano al 24 que es cuando se celebra la festividad de San Juan Bautista, fecha de la que se apropió la Iglesia para sus propios fines aprovechando los ritos ancestrales que se daban ya en las culturas antiguas. Estos ritos consistían y consisten principalmente en encender grandes hogueras por la noche para darle más fuerza al sol ya que, a partir de ese día, comienza a declinar la misma. También lleva asociado al fuego el concepto de purificación, para poder entrar en la fase de recogimiento, purificados por él.

piedad y puerta hombresA estas puertas abiertas por los solsticios se las llama también puertas zodiacales y representan según algunos autores la entrada y salida de la caverna cósmica. En el caso de El Valle de los Caídos, esa caverna sería la propia Basílica y la Puerta de la Piedad a la que se accede desde la exedra al estar orientada al nacimiento del sol en el solsticio de verano representaría a la Puerta del Hombre. Esta grandiosa escultura de Ávalos nos da la bienvenida a la gruta con la representación del Cristo Descendido de la Cruz, ya muerto, en la decimotercera estación del Viacrucis, nada mejor para representar el acceso por la puerta en la que el sol comienza el descenso en su ciclo anual.

Solsticio verano

Los griegos consideraban que en esta significativa fecha el sol mermaba cada día porque entraba en la dimensión espiritual de los hombres. Desde el solsticio de invierno al de verano el sol lucía en el exterior al crecer, y del solsticio de verano al del invierno el sol se recogía para lucir en el interior del hombre al decrecer. De ahí que la cueva represente el lugar donde uno se debe recoger para interiorizar todo lo que el sol ha iluminado exotéricamente en la fase del año ascendente para encontrar su verdadero significado oculto en la fase del año descendente correspondiente con la interiorización. Por lo tanto, se ingresa a la caverna por la Puerta del Hombre para experimentar una transformación espiritual y volver a salir por la misma puerta si no se ha adquirido el suficiente nivel o, en caso contrario, salir reconvertido y renovado con un nivel espiritual superior por la Puerta de los Dioses.

Casualmente, en los equinoccios de primavera y otoño, el sol está alineado a su puesta con el paseo de la lonja posterior y la entrada que comunica la abadía con la Basílica. ¿O no es casualidad esos 12° grados que está desviado el eje de la Basílica con el eje de la parte posterior para producir ese efecto solar? ¿Tendrá que ver con las doce casas zodiacales?

Equinoccio primavera 20 marzo

Equinoccio otoño 23 septiembre

Una vez traspasada la Puerta del Hombre de nuestra Basílica, accedemos al interior de la misma que sobrecoge por la escasa y mortecina iluminación interior, como para introducirnos al recogimiento propio de su significado de interiorización y ponernos en situación de acceso a un lugar sagrado, cual interior del santuario de un templo egipcio en el que la luz iba disminuyendo en función de lo sagrado del lugar en el que nos adentrásemos. Como ya hemos dicho, fue muy importante en el diseño inicial el estudio de la iluminación de la Basílica para remarcar esta condición de recogimiento y sacralidad.

Las dimensiones de la Basílica son espectaculares. Mide 262 metros de longitud total divididos en vestíbulo, atrio, nave principal con seis pequeñas capillas en sus paredes, crucero circular con altar, coro y dos capillas laterales: la del Santísimo, donde está el Sagrario, y la del Cristo Yacente que representa la decimocuarta estación del Viacrucis. Del total de metros de longitud se decidió consagrar solamente desde el atrio en adelante para que no superase en longitud consagrada a la de San Pedro del Vaticano. La declaración de Basílica Menor se concedió el 7 de abril de 1960 por el Papa Juan XXIII, y su consagración in situ con el nombre de Basílica Menor de Santa María de la Cruz del Valle de los Caídos fue exedra con cruz y escalonesllevada a cabo por el Cardenal Gaetano Cicognani el 4 de junio de ese año.

Ha llamado la atención de numerosos autores toda la numerología asociada al complejo entero. En la exedra y los accesos a la misma desde la estación desimosegunda del Viacrucis se encuentran tramos de escalones divididos en 10, que vienen a representar los Diez Mandamientos, o en 15 que representarían los Misterios del Sagrado Rosario. Una vez en el interior, las divisiones de escalones varían entre 3, 4 u 8, con tramos de ascensión o descenso entre los diferentes espacios que representarían los descensos o ascensos al plano material o espiritual, según algunas interpretaciones.

Pero independientemente de estas medidas fácilmente asimilables a la tradición católica, sorprenden las dimensiones en sección de la propia cueva: 11 metros de ancho y 11 de Basílica plantaalto en el vestíbulo y atrio, y 22 metros de ancho y 22 de alto en la nave principal. Estas medidas fueron fijadas desde el origen por Pedro Muguruza. Fue él quien en los proyectos diseñó la sección de 11 x 11m y comenzó las excavaciones con esas medidas. En una de las providenciales visitas que Franco hacía, como buen faraón encargado de las obras del templo sagrado, al entrar en la cueva que ya estaba horadada le pareció que a aquello le faltaba magnificencia y quería que las dimensiones fuesen mucho mayores, cosa que no dejaba de repetir constantemente a los arquitectos en relación con cualquier aspecto del monumento. Aquella visita fue ya cuando Pedro Muguruza se había retirado de la obra por enfermedad y Diego Méndez le había sustituido en la dirección de la misma. Por tanto, fue él quien propuso aumentar la Basílica al doble, de 11×11 metros a 22×22 metros que son las dimensiones con las que finalmente se construyó la nave principal. Hay muchos números para elegir como medidas, por ejemplo, 10 y 20 metros que serían cifras más redondas, pero se optaron por estos otros números maestros por razones claramente esotéricas y tras ellas planea nuevamente la sombra de la masonería que, entre otros, los considera números sagrados.

El vestíbulo y el atrio nos reciben con una sobriedad que acomoda muy bien con la querubín 2iluminación que va escaseando a medida que nos adentramos hacia el interior. Antes de llegar a la gran reja obra de José Espinós Alonso (1911-1969) que divide el espacio de la nave principal del resto, llegamos a un espacio intermedio donde nos esperan dos Ángeles Centinelas que custodian la entrada a la nave sobre las dos pilas de agua bendita, uno a izquierda y otro a derecha, obra del escultor Carlos Ferreira de la Torre (1914-1990), de una altura de 6 metros en total y hechos de bronce, fundido éste de cañones procedentes de la Guerra Civil y colocados allí por empeño especial del arquitecto Diego Méndez. Ambos con las alas extendidas y una espada en posición de descanso, símbolo de custodio y guardián.

A los Ángeles Centinelas se les puede designar también como Querubines. Pertenecen a la primera jerarquía que es la que está más cerca de Dios, compuesta por: Serafines, Querubines y Tronos. Las tres jerarquías angélicas están presentes en el Valle de los Caídos como ya veremos.

Los Querubines son los que tienen la función de centinelas para guardar la Gloria de Dios. Él mismo los colocó al Este del Paraíso para custodiar el Árbol de la Vida, una vez que había expulsado a Adán y Eva de allí. Se considera que son generadores de conocimiento y sabiduría, debiendo poner el límite entre lo sagrado y lo profano. Quizás por eso el arquitecto Méndez decidió ponerlos en la entrada de la nave principal, justamente donde comienza el suelo consagrado, para diferenciar los dos tipos de espacios por los que transitamos. Además, éste es el lugar perfecto para su colocación ya que, al entrar por la Puerta del Hombre para nuestro período de introspección anual, necesitamos con toda seguridad de ese conocimiento y sabiduría de que son generadores. En nuestro caso estos Querubines se salen claramente del canon habitual escultórico que los representa ya que, tradicionalmente, se suelen plasmar como “amorcillos rosados y rollizos”, y desde luego los guardianes que nos observan silenciosos no tienen tal aspecto inocente. En los templos egipcios también se ponían dioses o esfinges a lo largo del eje del mismo como guardianes simbólicos.

La segunda jerarquía angélica consta de: Dominaciones, Virtudes y Potestades. En el caso del Valle de los Caídos se decidieron a representar a las cuatro Virtudes Cardinales: Prudencia, Justicia, Fortaleza y Templanza en la base de la Cruz virtudesMonumental, por encima de los cuatro evangelistas, todos son obra del escultor Juan de Ávalos. Las Virtudes son fuerzas heroicas, veloces e inquebrantables a las que se les atribuye la misión de otorgar milagros en momentos especiales. Otras de sus características son mostrar la intervención directa de la Sabiduría Divina en la vida de los hombres de manera inesperada y ayudarnos a acercarnos a Dios. Por esta razón se colocó casi con toda seguridad al pie de la Cruz, ya que ésta representa el eje de comunicación entre lo mundano y lo divino, con lo que las Virtudes Cardinales nos ayudarían a acercarnos a esa esfera espiritual y divina desde nuestro mundo material. De nuevo esta representación angélica en el Valle de los Caídos está fuera del canon tradicional ya que las Virtudes Cardinales suelen ser representadas como figuras femeninas, en cambio, en nuestro caso, están representadas como figuras masculinas por expreso deseo de Franco ya que según su opinión: “las mujeres no suelen encarnar esas virtudes”.

La tercera jerarquía angélica consta de: Principados, Arcángeles y Ángeles. Dentro de la Basílica, concretamente en el crucero circular, están representados cuatro de los siete arcángelesArcángeles hechos en bronce en las cuatro esquinas y mirando hacia el altar que son: San Gabriel, el mensajero, San Rafael, el que vela por los viajes y contra las enfermedades, San Miguel, el que arrojó al diablo del cielo y protege contra sus ataques y San Uriel, el Fuego de Dios. Estos cuatro Arcángeles son los que nombró Dios para que velaran y observaran la Tierra en todos sus aspectos, por lo tanto son los más cercanos a los seres humanos. Dentro de la tradición católica, se pueden sólo representar los tres primeros arcángeles de los siete existentes, ya que son los que entran dentro de la doctrina católica. ¿Por qué entonces está también representado San Uriel en el crucero? A este arcángel se le suele venerar en la actualidad en las iglesias coptas, etíopes y ortodoxas ya que está admitido por su tradición como también lo estaba dentro de la tradición hispano-visigoda en España, pero desde que el Papa Zacarías en el concilio del año 745 estipuló que sólo se podía hacer referencia a los tres arcángeles que están nombrados en la Biblia, se dejó de representar. Uriel no aparece nombrado en la Biblia, aparece en el evangelio apócrifo de Enoc o en los libros de Esdrás. Según estos apócrifos, San Uriel fue el encargado de expulsar del Paraíso a Adán y Eva cuando ambos pecaron por orden de Dios. ¿Tendrá aquí una misión similar, expulsarnos de la caverna una vez finalizado nuestro camino de introspección de acuerdo con el ciclo solar si no tenemos el nivel espiritual suficiente?

crucero sin arcángelesLa colocación de estos Arcángeles fue por encargo de Patrimonio Nacional, con el disgusto de Diego Méndez que vio cómo se retiraban los candelabros que estaban inspirados en el tesoro visigodo de Guarrazar y que ocuparon ese lugar hasta 1968, fecha en la que se pusieron los arcángeles, obra del escultor Juan de Ávalos. Una vez más, y va la tercera, la representación de una de estas figuras está fuera de canon. San Uriel suele representarse con una espada o antorcha de fuego, simbolizando el Fuego del Espíritu yCrucero con arcángeles la pasión por Nuestro Señor. En el caso de la Basílica está representado en actitud orante, con las manos juntas sobre la cabeza que lleva tapada con una capucha en actitud suplicante hacia Dios. Esta representación que se ha escogido para nuestro monumento es la de procedencia judía que se atribuye a Azrael o Yezrael. Su actitud suplicante y de sumisión es debida a que, según la tradición judía, es el Ángel encargado de llevar las almas de los fallecidos hasta la presencia de Dios, y en el Valle hay enterrados muchos fallecidos muertos durante la Guerra Civil española, según cálculos de los propios monjes benedictinos hasta 70.000 personas, estimaciones publicadas en el libro de Daniel Sueiro.

Dejando a un lado la angeología presente en el Monumento, seguimos nuestro periplo desde donde lo dejamos, en el espacio intermedio con la gran reja que separa el suelo consagrado del resto, y entramos en la gran nave, en la que las dimensiones se duplican en todos los sentidos. Para acceder a ella hay que bajar más escalones que luego deberemos volver a subir para llegar a la última parte, que antecede al crucero. Esta nave está dividida en cuatro tramos por lado separados por tres arcos fajones donde se abren seis capillas con diversas advocaciones a la Virgen, todas ella elegidas por Franco, tres a cada lado.

Las capillas están dedicadas a las siguientes advocaciones marianas: Virgen de la Inmaculada, Virgen de África, Virgen del Carmen, Virgen de la Merced, Virgen de Loreto y la Virgen del Pilar, cuya representación una vez más, está fuera de canon, ya que el niño está apoyado sobre el pilar. Todas ellas están realizadas en bajorrelieve de alabastro y son obra de diferentes autores, como así mismo las estatuas de los apóstoles dentro de las capillas y los trípticos de cuero a modo de retablos. Curiosamente en los templos egipcios, dedicados en casi su totalidad a una deidad principal masculina, se erigían capillas laterales dedicadas a deidades femeninas relacionadas con ella.

En los espacios intermedios que separan las capillas marianas Franco estaba empeñado en poner una serie de bajorrelieves de guerreros en batalla que de nuevo nos recuerdan a los que los egipcios usaban en sus templos para conmemorar las hazañas del faraón. Fue Diego Méndez quien le hizo desistir del empeño al hacerle comprender, no sin antes haber tenido primero que hacer varios moldes en escayola a tamaño real y colocarlos en sus lugares correspondientes para que el Generalísimo los viese, que ese tipo de representación épica estaba fuera de lugar en una Basílica porque contradecía el espíritu tapiz apocalipsisde reconciliación nacional con el que supuestamente se estaba levantando el monumento. Fue el propio arquitecto, quien después de haber convencido a Franco de lo inadecuado de su propuesta para aquel espacio sagrado, gestionó rápidamente la colocación de los ocho Tapices del Apocalipsis que trasladó sin mayor problema desde el Palacio de La Granja de San Ildefonso, ya que formaba parte del Consejo de Administración del organismo al que pertenecían. Hasta 1959 estuvieron colocados los tapices originales del. S.XVI manufacturados en los talleres de Bruselas de William Pannemaker, y adquiridos por Felipe II. Se decidió hacer copias fieles, que son las que actualmente están, para sustituir a los originales que se estaban deteriorando rápidamente debido a la humedad ambiental.

Una vez finalizado el recorrido por la nave principal, llegamos a otro espacio intermedio que la separa del crucero y donde están instalados una serie de bancos para poder asistir a los oficios de misa. En este lugar a cierta altura del suelo se encuentran ocho estatuas de granito que representan a los diferentes ejércitos que combatieron en la Guerra Civil y a las milicias voluntarias de ambos bandos. Todos ellos llevan la cabeza cubierta por una capucha y los atributos propios de sus ocupaciones están apoyados pero en actitud de guardia.

Una vez atravesado este espacio nos encontramos con el Crucero circular, rematado en el techo por una enorme cúpula de 33,4 metros de diámetro con una altura máxima al suelo de 41 metros, verdadero axis mundi del monumento. Esta cúpula tuvo que ser recubierta una vez horadada la roca con un armazón de hormigón forjado para poder montar el mosaico de más de cinco millones teselas que la decora, obra de Santiago Padrós Cúpula padrós(1918-1971), con un marcado estilo bizantino. Sobre fondo dorado aparecen una serie de figuras arracimadas que se acercan, en el caso de los Santos y Mártires españoles más importantes, al Pantocrator, y en el caso de los soldados muertos y civiles sacrificados, a la Virgen María. Dada la dificultad de implementar semejante mosaico en una semiesfera, le cedieron al autor el espacio del propio Teatro Real de Madrid para que hiciera los diseños y pre-montajes allí mismo, antes del montaje definitivo en la cúpula. Justo en el eje de la misma, en su cumbre, y por encima del hormigón, se abre un hueco que conecta con la gran Cruz monumental, traspasando las propias piedras del risco. Allí fue donde se instaló un montacargas durante las obras para poder construir la cruz desde dentro.

Este eje vertical, el que conecta la gran Cruz con el centro de la cúpula, es el que baja hasta el mismo centro del crucero y el Altar Mayor, pasando por el Cristo que hay en él, constituyendo todo ello el verdadero axis mundi, de conexión cielo-tierra, cuya función es la de comunicar ambos mundos. Nos preguntamos si realmente lo que conecta este eje no será más bien el inframundo con la esfera celestial, al estar éste enterrado bajo la Tierra y además rodeado por doquier de los restos mortales de los fallecidos en la sangrienta contienda que enfrentó a los españoles entre sí de 1936 a 1939. Es una cruz sobre otra cruz, la cruz celeste sobre la cruz del inframundo.Sección cúpula y cruz

Esta alineación de cruces, expresamente buscada en el proyecto, da como resultado que la cruz exterior descanse sobre la interior en este eje imaginario. La cruz inferior, la que está situada en el Altar Mayor de la Basílica, tiene escondidas muchas más incógnitas de las que a primera vista puede parecer.

Es el Cristo Crucificado. Este Cristo es una magnífica talla de Julio Beobide (1891-1969), escultor completamente contrario a los ideales franquistas. ¿Cómo acabó entonces una talla suya adornando el Altar Mayor? Documentándonos para el artículo, leímos que tuvieron que urdir un engaño teatral para que Franco comprase la talla a Beobide por medio de un tercero, para que ninguno de los dos, ni vendedor ni comprador, supiese de su verdadero destino y origen respectivamente. Pero esta historia la contradice el hecho de que existe un cheque extendido a nombre del escultor con la firma de Franco con el que se compró la talla.

cristo beobide en misaEste Cristo tiene una peculiaridad importante: es una de las escasas representaciones de un Cristo crucificado que está vivo y con los ojos abiertos. Una vez más nos encontramos en el Valle de los Caídos una representación en los límites de los cánones tradicionales. No sabemos si fue esto lo que llamó la atención de Franco, el caso es que lo compró en el año 1943 con la idea de ponerlo en el Altar Mayor de la Basílica, pero como las obras, debido a la dificultad técnica de su ejecución y a los continuos cambios que el propio Generalísimo hacía unas veces y otras los arquitectos para ir solucionando los problemas que se presentaban, se dilataron mucho en el tiempo, se llevó el Cristo a la capilla de El Pardo, su residencia, y allí estuvo hasta el día de su colocación en la Basílica.

cristo beobide ojos abiertosPero aquí no termina todo lo peculiar de este Cristo y de la especial atención que Franco le dedicó. Atención que se vio reflejada en el hecho de que, según algunos autores, fue él mismo quien se ocupó de talar el árbol del que se hizo el crucifijo donde fue enclavada la talla. Este punto no se ha podido verificar ya que no se ha encontrado hasta la fecha prueba documental, pero no nos sorprendería que, si no talar el árbol con sus propias manos, sí involucrarse directamente en la elección y posterior tala del mismo, como buen faraón pendiente de sus obligaciones para con el templo. Tampoco hay consenso ni prueba documental que verifique si el lugar del que procede el tronco son los bosques de Valsaín o Riofrío o el propio entorno del Risco de la Nava.

De cualquier manera el tronco del árbol se taló y preparó de una manera muy específica cristo beobide cruz ecotadapara que formase un tándem perfecto con el Cristo vivo de Beovide: Una cruz ecotada. Este tipo de cruces son específicas para las representaciones de la Pasión de Cristo vinculadas con su Resurrección. En realidad simboliza al Árbol de la Vida, con los muñones de las ramas en el tronco dispuestos para brotar, representando así la resurrección. Es el ciclo de la vida y muerte representado en esta figura, aunque, una vez más, hay algo extraño en su representación: es un Cristo vivo sobre un madero “vivo”. Aunque todos sepamos ya que el fallecimiento de Cristo es seguro, el instante representado en el Valle de los Caídos es el de la vida antes de la resurrección, indicándonos quizás que aún estamos en nuestro camino de introspección anterior al de nuestro renacimiento que nos procurará la renovación y la salida por la Puerta de los Dioses.

En realidad esta cruz ecotada parece un pedazo de la naturaleza agreste inserta dentro de la Basílica, en el eje vertical del complejo. La Naturaleza de nuevo, dentro y fuera, como vínculo indiscutible de todo el monumento.

Pero aún existe otra controversia más en lo que se refiere a este peculiar Cristo y a su cruz: ¿pertenece el tronco a un enebro o a una sabina? Tampoco hay consenso al respecto y hemos encontrado informaciones en ambos sentidos. Esta confusión puede proceder del hecho de que en muchos lugares de España se designa indistintamente a ambas especies con el mismo nombre, pero no son iguales.

Creemos que para que Franco pudiese sacar un buen tronco en con el que hacer una cruz el árbol debería haber sido una sabina albar (Juniperus Thurifera) o un enebro rojo (Juniperus Oxycedrus). Ambas especies se desarrollan en un tipo de suelo con unas características de acidez muy determinadas, aunque no es tan extraño encontrarlas fuera de su hábitat más común, en Riofrío o Valsaín, e incluso en el Risco de la Nava.

No hemos podido determinar con exactitud cuál de éstos fue la especie de la que se sacó sabina thuriferael tronco para hacer la cruz del Cristo, así que, instamos desde estas líneas a que si algún experto en la materia tiene datos más fidedignos, nos haga el favor de hacérnoslos llegar para despejar nuestras dudas.

En nuestra opinión debe tratarse casi con toda seguridad de una sabina albar ya que esta especie medra mejor en las condiciones de altitud y climatología que se dan en la zona del centro de la Península Ibérica, en cambio el enebro empieza a escasear a partir de los 1000m de altitud.

De cualquier manera, sea enebro o sabina, y teniendo en cuenta que ambas especies son muy apreciadas en ebanistería, os vamos a explicar las características que nos han llamado la atención de las sabinas que nos pueden orientar acerca de las razones que Franco optaría por esta especie y no otra para la cruz.

La madera de la sabina albar es muy apreciada en ebanistería para obras de carácter religioso, aunque no es fácil de trabajar, el resultado es lustroso y muy duradero dada su imputrescibilidad, por lo que se usaba para hacer postes y columnas. Pero, ojo, para que ésta nos dé el deseado resultado de durabilidad hay que descortezarla, cosa que parece no haber ocurrido en el crucifijo del Valle de los Caídos. En la antigüedad era muy apreciada por su olor y de su resina se sacaba el incienso que se usaba en los incensarios de las iglesias hasta los años 60 del s.XX, de ahí la procedencia de su nombre Thurifera. De su intenso olor proviene la creencia popular de que ahuyenta a los insectos y las culebras.

Curiosamente uno de los santos representados en la cúpula de Padrós es Santa Sabina, que aparece junto con sus hermanos San Vicente y Santa Cristeta, todos ellos mártires de Talavera de la Reina (Toledo). Otro dato curioso es reseñar que el primer abad celebra la primera misa pontificial en la festividad de los hermanos mártires 27 de octubre de 1959.

La mayoría de los autores, al considerar que la cruz está hecha de madera de enebro, relacionan la elección esotérica de este árbol con que, en la tradición, por medio de los frutos del mismo, se conseguía una comunicación con los ángeles. Para lo que en realidad se usan las gálbulas del enebro es para aromatizar la ginebra, bebida alcohólica de la que no negamos su capacidad para comunicarse con otras esferas si se consume en suficiente cantidad como para perder la noción de la realidad.

gálbula sabinaEn el caso de las gálbulas de la sabina, éstas no se usan para bebedizos alcohólicos sino emenagogos, y desde la antigüedad se venía usando como abortivo con tanta efectividad que en muchas de las ocasiones se llevaba por delante la vida del feto y de la madre. No hemos hecho mención hasta el momento del evidente paralelismo que existe entre la Basílica y la matriz femenina o la matriz de la madre tierra. ¿Es la cruz del crucifijo del Cristo de Beobide un emenagogo para esta matriz subterránea? La pregunta queda en el aire.

Es evidente en todo caso que en la tradición cristiana se ha venido usando este tipo de madera imputrescible como componente de los crucifijos, también en los de época bizantina que es el estilo que se ha usado para la parte de la cúpula, ya que su perdurabilidad simbolizaba la eternidad de la fe cristiana y la inmortalidad del alma, así como su apariencia ecotada el de la resurrección. Esta misma relación con la resurrección y el árbol de la vida que representa la cruz ecotada típica de la Pasión de Cristo, está unida al Lignum Crucis o también llamado Árbol de la Cruz, la verdadera cruz donde crucificaron a Cristo, y del que los monjes guardan una reliquia en la sacristía que fue donada por Juan XXIII con ocasión de la consagración de la Basílica Menor. El Árbol de la Cruz es comparado en la tradición cristiana por Tertuliano al Árbol de la Vida presente en el Edén, como antítesis al árbol de la serpiente del Génesis. ¿Os acordáis de los dos Querubines que tenemos guardando la entrada de la Basílica y que vigilan el Árbol de la Vida en la puerta del Este del Paraíso, la misma orientación del punto cardinal hacia la que se abre la Puerta de la Piedad, nuestra Puerta del Hombre?

tumbas franco y primo riveraA los pies de este peculiar Cristo descansan los restos de las dos figuras destacadas de la cripta bajo sendas sobrias lápidas, colocadas a 180° entre sí y perfectamente alineadas con el eje de la Basílica: La de Francisco Franco y José Antonio Primo de Rivera. Estas tumbas, adoradas por unos y denostadas por otros, tienen una actuación primordial en la función del conjunto. ¿Cuál es la función de estas tumbas en este monumento? ¿Hay otros elementos que cumplan alguna función determinada en él?

 

7. TODO FUNCIONA COMO UNA MÁQUINA: Y no lo decimos nosotros, lo dice la RAE en la acepción nº7 de la definición que aparece en el sustantivo máquina en su diccionario: “Edificio grande y suntuoso” y pone como ejemplo: “La gran máquina de El Escorial”… ¡Qué casualidad! Se puede aducir que esta definición está en desuso, argumento éste cierto. Pero podemos elegir cualquiera de las tres primeras acepciones de la misma definición. Vamos a detenernos concretamente en la primera de ellas: “Artificio para aprovechar, dirigir o regular la acción de una fuerza”.

Aquí vamos a entrar en el meollo de la cuestión, en lo que creemos que resulta verdaderamente importante de El Valle de los Caídos: su función.

Hemos venido describiendo los elementos que constituyen esta máquina con todas sus características, muchos de ellos como ya hemos visto están rozando el límite del canon tradicional católico, mucho más fuera de él que dentro. Puede el lector alegar que es el siglo, el cambio en las corrientes de pensamiento que llevaron a la Iglesia Católica a liberalizar sus estándares visuales, pero ojo, no debemos olvidar que nuestro monumento se levantó antes de que se celebrase el Concilio de Vaticano II, con todo lo se armó el belénque eso supuso de cambio para la Iglesia en el mundo y en España. Hay una comedia que os recomendamos para comprender este cambio y la transición de costumbres que llegó a España con él: “Se armó el Belén” de Paco Martínez Soria del año 1970. Además tenemos que aparcar la ingenuidad por un momento y preguntarnos: ¿Quiénes son los promotores de los cambios de pensamiento? Seguro que nuestro sagaz lector habrá caído rápidamente en la cuenta de que las ideas no explotan solas como palomitas en la sartén todas a la vez a no ser que les proporcionemos el calor y la propia sartén, léase aquí, los masones y sus logias, por poner un ejemplo claro entre tantos otros grupos de pensamiento con poder que hay en el mundo.

Llegados a este punto no nos cabe otra que entrar en el terreno farragoso de la especulación, que es en realidad a lo que nosotros nos dedicamos. Vamos recogiendo diversos elementos por el camino transitado y con esos elementos montamos una argumentación siempre teniendo en cuenta una pregunta: ¿Por qué? Este porqué es lo que siempre intentamos esclarecer en nuestros artículos, esa razón por la que ciertas personas con poder, dinero y ocasión, llamadas en el mundo de la conspiración “las élites”, hacen lo que hacen, o mejor, nos hacen lo que nos hacen.

Habiendo dejado claro este punto os vamos a explicar cómo creemos que funciona la máquina y nos plantearemos los posibles usos de ésta.

Toda máquina necesita una fuente de alimentación, un combustible que le permita realizar su trabajo. Esta máquina no es una máquina al uso, es una máquina que funciona dentro del universo esotérico, que es el que intentamos diseccionar para comprender. En este universo, no se engañe el lector, es en el que creen la élites (como en nuestro próximo artículo os explicaremos), aunque no tiene por qué ser en el que creamos nosotros. Ésa es la gran diferencia, ellos construyen y llevan a cabo su realidad en base a sus creencias, aunque nosotros no participemos y ni tan siquiera sepamos de ellas.

En este universo esotérico tan especial, hay varios combustibles o energías, con que nuestra máquina puede ser alimentada. Según la gran mayoría de autores, una de ellas sería la telúrica, la propia energía terrestre, pero no la científica que se puede medir el escorial alzadocon aparatos, hablamos siempre de energías intangibles, de las que se nutre el universo mágico/esotérico. Según estos autores, Franco habría elegido la ubicación del Valle de los Caídos en base a estas energías telúricas que se encuentran en esta zona concreta, alrededor del monte Abantos. Éste monte en el que existen evidencias de haber sido usado en la antigüedad como montaña sagrada, o al cercano Escorial, famoso monasterio, basílica y panteón, levantado por Felipe II,  rey al que, supuestamente, el Caudillo quería imitar. El Escorial se levantó según la tradición en ese lugar para taponar una puerta del infierno.

Hay además un dato curioso relacionado de igual manera con los movimientos telúricos que no muchos visitantes saben acerca del monumento y que llamó nuestra atención en cuanto supimos de él: El Laboratorio de Gravimetría y Mareas del Instituto de Geociencias del CSIC. Este laboratorio consta de dos partes, una de ellas enterrada bajo la Basílica en dos sótanos, uno de ellos inoperativo porque está inundado y el otro es donde se miden las mareas terrestres, la otra parte está en el poblado que daba servicio durante las obras del monumento en la Casa del Ingeniero, allí está la parte destinada alaboratorio geodésico la medición de la gravedad absoluta. Este laboratorio está allí ubicado por la gran estabilidad geológica y aislamiento de la zona, cosa que garantiza la precisión de las medidas que se realizan en las instalaciones, además de estar cercano a Madrid. Es por esto que muchos investigadores a nivel mundial acuden allí para calibrar sus instrumentos a través del valor de referencia de la gravedad absoluta. Está operativo desde 1974 y su misión es medir las mareas terrestres, estudiar la gravimetría y la gravedad absoluta. Pero, ¿sólo mide eso? ¿No hay otros lugares en la sierra madrileña que tengan esas dos características: estabilidad geológica y aislamiento? El Valle de los Caídos es un lugar frecuentado por los fieles y el turismo, ¿es en realidad el lugar más adecuado para estas instalaciones o es que está puesto allí porque se realizan otro tipo de mediciones también? ¿En realidad ese laboratorio que en origen estaba bajo la basílica se instaló allí con esa función solamente u oculta algo más? Los científicos que hayan aguantado leyendo hasta aquí dirán: “Se trata de un laboratorio científico que recoge datos científicos”. Pero ya sabemos que en esoterismo hay muchas capas de conocimiento jerárquico y, en realidad, los científicos que trabajan allí, no tienen por qué saber de esas otras mediciones o trabajos realizados ni de su verdadera finalidad, si en realidad los hay. No está de más recordar que este empeño por llevar la ciencia a la montaña partió del ILE y fue lo que llevó a cambiar la consideración sobre la Sierra del Guadarrama que se tenía anteriormente al ILE, como algo peligroso, nido de delincuentes y bandidos.

Pero Más de Misterio, que no descartamos que la telúrica sea una de las energías usadas, creemos que existe otra energía que es la que realmente hace funcionar la máquina y por la que fue concebido el monumento de esta manera tan particular: Nosotros mismos, los humanos, con nuestros pensamientos y nuestro estado de ánimo.

En el decreto fundacional del 1 de abril de 1940 podemos leer qué quería Franco que fuese el Valle de los Caídos: “…en que las generaciones futuras rindan tributo de admiración a los que les legaron una España mejor… Lugar perenne de peregrinación…”. Nos está transmitiendo claramente que la razón de ser del Monumento es la de rendir culto a la memoria de los caídos accediendo a él en “peregrinación”. ¿Qué supone esto? Todos sabemos el estado de ánimo, que es lo que produce esta energía esotérica humana que alimenta el monumento, que conlleva una peregrinación. Os ponemos dos ejemplos españoles muy claros para ponernos en situación: La peregrinación, también llamada romería, de la Virgen del Rocío en Almonte (Huelva) y el famoso Camino de Santiago que finaliza en Santiago de Compostela (La Coruña). La primera es una peregrinación festiva, con una energía que podíamos clasificar de positiva, y la segunda es una peregrinación de penitencia, Viacrucis escalonescon una energía negativa asociada en cuanto a que es producida por el sufrimiento y agotamiento por el duro camino. Ésa es la energía con la que Franco y los diseñadores del Valle de los Caídos querían que llegásemos a la Basílica, con la energía producto de una peregrinación de penitencia, con una energía de tristeza, sufrimiento y dolor. Por esta razón se eligió específicamente el motivo del Calvario para vehicular el fundamento de todo el complejo y por eso es tan sumamente importante el Viacrucis que ahora está olvidado y más aún, prohibido el acceso a él salvo en procesiones determinadas como, entre otras, las de Semana Santa.

viacrucis altar mayorEn la concepción original del Monumento se tuvo que hacer frente a gran cantidad de problemas logísticos para poder llevarlo a cabo. Como os hemos explicado anteriormente se hicieron unas carreteras para dar acceso a los camiones y vehículos que llevaban material y maquinaria al complejo. Estas carreteras cumplían una función puramente pragmática para dar servicio a las obras. La idea de Franco era que, una vez terminado el Valle de los Caídos, se eliminasen y los visitantes, peregrinos por la fuerza, que ascenderían por el Viacrucis, sacrificándose por el camino de ascenso entre la Naturaleza y sufriendo a lo largo de este recorrido, llegasen a la Basílica en ese estado anímico concreto. Pero con las dilaciones en las obras, los años pasaron y España se modernizó, con lo que los peregrinos ya no subían andando, sino en transporte motorizado, y ese Viacrucis primordial en la concepción de la máquina dejó de cumplir su función.

¿Con qué combustible funciona entonces la máquina si no podemos alimentarla actualmente con nuestro dolor y sufrimiento producto de una peregrinación por el Viacrucis para acceder a ella?

Aunque los peregrinos suben hasta el Monumento sin pasar por él, es su propia condición de sacralidad y de panteón lo que nos conduce hasta ese estado de ánimo de tristeza y negatividad, aunque seguramente hubiese sido más efectivo si el Viacrucis estuviese transitable. Durante muchos años se ha seguido alimentando a la máquina de esa manera, celebrando continuas misas en recuerdo de los fallecidos que allí reposan, misas que en la actualidad se siguen celebrando a diario.

Además de ese estado de ánimo contrito con que los creyentes acuden a estas misas, tenemos otros estados de ánimo bien distintos que proceden del enfado y la crispación, el relacionado con las tumbas de José Antonio Primo de Rivera y de Francisco Franco.

Primo de Rivera, el fundador de la Falange, fue enterrado en el Valle de los Caídos en 1959 por orden expresa de Franco. Sus restos fueron trasladados en principio desde Alicante, donde había sido fusilado por el bando contrario en 1936, hasta El Escorial en el año 1939. A los falangistas no les gustaron estos traslados, pero en especial el último hasta el Valle, ya que Tumba jose antonio primosospechaban que Primo de Rivera era trasladado allí para enterrar a un mártir insigne de la Guerra Civil y dar así una importancia asegurada al Monumento. Los falangistas se sentían una vez más traicionados por Franco, con lo que la ubicación de la tumba donde ahora descansan sus restos no era aprobada por la mayoría. Muchos de los que acuden a visitar en la actualidad la tumba de José Antonio lo hacen con una espinita clavada en el corazón: El fundador de la Falange está compartiendo espacio en el Crucero de la Basílica con Franco. Era un secreto a voces que las relaciones en vida de ambos personajes no eran para nada buenas y que una vez muerto José Antonio, Franco se aprovechó de la Falange para sus propios intereses.

Como nos es fácil deducir, entre estos visitantes que acuden a rendir homenaje a Primo de Rivera tenemos una energía negativa. ¿Y qué pasa con los seguidores y simpatizantes del franquismo?

En principio ellos no tendrían por qué ir a la Basílica con un sentimiento negativo asociado ya que el Valle de los Caídos es un monumento de diseño único y espectacular inevitablemente unido a la figura del Caudillo. Después de su muerte y enterramiento en 1975 en el Crucero de la Basílica en una tumba a 180° de la lápida de Primo de Rivera, eran bastantes los seguidores que iban a rendirle homenaje, pero con los años la cifra fue descendiendo paulatinamente. Esto cambió radicalmente en agosto del 2018 cuando se aprobó por Real Decreto una modificación de la Ley de Memoria Histórica del año 2007 que indicaba que en el Valle de los Caídos sólo podían descansar los restos de las personas fallecidas durante la Guerra Civil y, claro, Franco no es uno de ellos, por lo que se decretó que sus restos debían ser trasladados de allí.

A partir de la aprobación del decreto han comenzado a reaparecer por el lugar muchos simpatizantes franquistas para manifestarse en la exedra en contra de que los restos del Generalísimo se muevan de allí. Las visitas relacionadas con este asunto han aumentado mucho en número y, la energía de los visitantes, enfadados por esta decisión, no es precisamente sosegada, más bien todo lo contrario. Más de Misterio se ha preguntado siempre si el deseo de mover de allí a Franco y las consecuencias evidentes en el aumento de las visitas a este Monumento que ya estaba algo olvidado, no tendrá que ver con la necesidad de alimentar de nuevo a esta máquina.

No podemos olvidar tampoco a todos aquellos visitantes que son de ideas políticas completamente contrarias a todo lo que representa el franquismo y que, por supuesto, aspiran directamente a desmantelar el monumento por completo o a reconvertirlo eliminando toda referencia al catolicismo y a la figura de Franco. Pero debemos hacernos una pregunta: ¿acaso la máquina dejaría de funcionar porque eliminemos los elementos relacionados con la religión católica?

A lo largo de este artículo hemos ido exponiendo todos aquellos puntos del Valle de los Caídos que nos resultaban chocantes y al borde de la norma de los cánones católicos, tanto es así que no es posible, cuando se analiza el monumento en profundidad, deshacerse de la sombra del gnosticismo y la masonería. ¿Recuerda el lector la razón de la elección del emplazamiento?: Su importante hibridación con la Naturaleza como vehículo que nos trasciende hasta Dios pero que también es Dios en sí, dejando claro su indisoluble vínculo con el gnosticismo panteísta, es una de las razones de ser de El Valle de los Caídos. No estamos en posición de asegurar que Franco fuese consciente de la vereda que le habían abierto frente a sí para que la transitase, pero el hecho es que este monumento está concebido según el pensamiento gnóstico que muchos masones y otras órdenes de conocimiento esotérico jerárquico, como por ejemplo los rosacruces, manejan.

¿Qué más da que sea o deje de ser católico el monumento? Ese vínculo con la Naturaleza por el que los seguidores del ILE, adeptos fieles a las cumbres del Guadarrama, fue por el que eligieron esa sierra, con el fin de desentrañar las relaciones esotéricas existentes en la propia Naturaleza, lo que, según ellos, les proporcionaba un conocimiento real a su vez del ser humano y de la Verdad última del Todo. Ese vínculo no puede desaparecer, por lo que el lugar, se le dé la apariencia de una cosa u otra, va a seguir funcionando como una máquina si se le alimenta con la energía humana.

Imaginemos por un momento que se desmantelasen los motivos religiosos católicos. Quitamos los Cristos, quitamos las Vírgenes y los Santos y los sustituimos por otros objetos distintos de adoración, quitamos el brazo horizontal de la Cruz Monumental reconvirtiéndola así en un obelisco, llevamos a cabo el sueño de Pedro Muguruza de hacer un lago donde ahora está la exedra y… Voilà! Hete aquí que obtenemos un templo egipcio. Aunque, en teoría, no sería necesario que fuese tan evidente el cambio, porque en la gnosis esotérica el conocimiento depende de la iniciación y de la jerarquía, por lo que, aunque nosotros veamos en el altar a un Cristo Crucificado y vivo aún, un iniciado con toda seguridad estará viendo otra cosa bien distinta.

Llegados aquí, os recordamos un informe que publicó en el año 2011 por una comisión de expertos designada por el Ministerio de la Presidencia, después de hacer un estudio acerca del estado de conservación de las esculturas exteriores de Juan de Ávalos, debido a que un trozo del recubrimiento del antebrazo del Cristo de La Piedad se Piedad recortada (2)“desprendió” de su núcleo. En el informe exponían que este desprendimiento era debido a un fallo en la conjunción de la mezcla de mortero usado, el clima extremo de la zona y la composición de la piedra de Calatorao que se usó en el recubrimiento y que hasta la fecha en que se realizaron las esculturas no había sido muy utilizada para esa función concreta. Hubo voces contrarias en relación con este informe porque no estaban de acuerdo con esta conclusión ya que es el único estudio hecho al respecto. En el citado informe advertían de que todas las esculturas del exterior estaban deterioradas, siendo éste uno de los motivos por el que el monumento estuvo cerrado parcialmente en los años 2009 y 2010 hasta que se finalizaron las obras de restauración. Más de Misterio nos hacemos una pregunta: ¿Es éste el detonante precursor que se pondrá como excusa para desmantelar y reconvertir el Valle de los Caídos llegado el caso? Durante este cierre temporal se prohibió incluso el culto en la Basílica debido a estas obras, por lo que los fieles reaccionaron asistiendo con disgusto a las misas en el exterior, soportando las inclemencias del clima. Una nueva forma de alimentar la máquina.

A toda esta energía humana fruto de nuestros pensamientos y/o emociones en el universo esotérico algunos autores lo denominan con el término de egrégor. El egrégor es difícil de definir y concretar, baste decir que se forma gracias a los humanos, y que puede estar o no unido a una intencionalidad. Hay debate también acerca de si puede o no “adherirse” a un lugar y formar una simbiosis con él, atrayendo debido a esta energía que adquiere a más personas para seguir recargando sus baterías. Nosotros creemos que un egrégor sí puede quedar unido a una ubicación concreta.

El Valle de los Caídos tiene un egrégor adherido en cuanto a monumento y a todo lo que representa, pero la zona, la Sierra del Guadarrama tiene una historia mucho anterior y muy relacionada con varias batallas: el frente de la Guerra Civil de 1936, la invasión de los franceses, incluso de la época de la reconquista. En el libro de Daniel Sueiro explica que la finca donde está ubicado el complejo, la finca de Cuelgamuros, en realidad tenía otro nombre anterior que se cambió en el s.XIX: “Cuelga Moros”. Seguramente hacía referencia con este nombre a la función de dicha finca después de las batallas de la época de la reconquista. Tenemos que tener en cuenta también la energía que existía risco nava 1941durante la construcción del monumento proveniente de los presos acogidos a la redención de penas quienes, aunque elegido libremente este destino, no estarían muy felices por el simple hecho de que seguían privados de su libertad, además de las duras condiciones de trabajo que tenían, tanto ellos como los trabajadores libres. Todo este egrégor creado por los humanos ha ido impregnando la zona con el paso del tiempo.

Imaginemos por un momento que toda la concepción del Valle de los Caídos fue estrictamente católica y que no existiese ninguna de las referencias poco canónicas que hemos explicado. El egrégor asociado entonces en la actualidad sería exclusivo de la religión católica y de los ideales franquistas y falangistas, como a ojos de la mayoría de personas les parece. Si fuese así, también se podría cambiar este egrégor por otro distinto con el mero hecho de cambiar la funcionalidad y apariencia del Monumento que es lo que parece esconderse tras las últimas decisiones gubernamentales de mover de allí a Franco y reconvertir el conjunto, eliminando el culto católico de la Basílica. En este caso, si pasase a ser un Monumento meramente cultural, nada impediría asociar un nuevo egrégor a él definido por los nuevos pensamientos y emociones de los visitantes y con unas nuevas intenciones en cuanto a su uso seguramente. ¿Dejaría por eso de funcionar la máquina? No lo creemos, simplemente cambiaría la función de la misma, dependiendo de la calidad del egrégor asociado a ella.

Los usos que se pretenden dar a esta máquina no dejan de entrar en el terreno de la especulación ya que, nuestro grupo MdM, al no poseer esa gnosis jerárquica que supuestamente te transmiten en las órdenes iniciáticas (ni pretendemos nosotros adquirir de este modo iniciático el conocimiento) no podemos más que buscar suposiciones razonadas acerca de la función de la máquina.

La primera que nos parece más evidente es la misma que cumplían los templos egipcios: mantener el orden cósmico. Hemos visto cómo El Valle de los Caídos tiene muchas similitudes con los templos egipcios y de todos es conocida la especial debilidad que tiene la masonería en general por esa cultura de la que consideran heredados los conocimientos que manejan. No sería de extrañar por tanto que, si el Monumento se proyectó teniendo en cuenta esta gnosis a la que sólo se tiene acceso por medio de una iniciación determinada, los no iniciados vemos simplemente un templo católico, pero los iniciados ven mucho más, su mundo simbólico tiene muchas más capas de conocimiento para nosotros desconocidas.

Si el templo cumple la función de mantener el orden del cosmos, ésta depende de varios factores: de su propia estructura con pilonos alineados con la Basílica que protegen ambas puertas de acceso de la posible entrada del caos en su interior, del Altar Mayor con el Cristo vivo y vigilante, de la misma manera que vigilan los cuatro Arcángeles allí colocados, de la gran Cruz Monumental que hace referencia al culto solar, todo ello orientado al nacimiento del sol del solsticio de verano, del Dios que vive en la “casa” y de los rituales en ella oficiados.

En el caso del Valle, el Dios que habita la “casa”, el Cristo de Beobide, está literalmente vivo. Recordemos que en este caso la representación del Cristo del Altar Mayor es la de un crucificado aún vivo, y con los ojos abiertos, vigilándonos desde el Crucero, además es curioso observar la poca sangre con la que está policromada la talla, tan escasa que parece que el Cristo no hubiese siquiera sufrido el tormento previo a la crucifixión. Recordemos que, aunque algunas representaciones de este Monumento están rozando los límites canónicos de la tradición, no pueden estar del todo fuera. En la época bizantina se representaban mayoritariamente los cristos crucificados vivos y sin sangre, para plasmar que era un Cristo que había vencido a la Cruz y a sus padecimientos, que estaba vivo en ella, y además que nos vigilaba desde ella, a diferencia de los cristos representados muertos y sangrantes que son cristos que nos muestran el perdón ya que Jesús ya se ha sacrificado por la humanidad. Efectivamente, cumple por completo su función de Dios vivo dentro de su casa, vigilando los rituales Capilla santísimoque se le hacen para que él pueda mantener ese orden del cosmos.

Sin lugar a dudas en la Basílica hay un claro movimiento de energías debidas a las ideas y sentimientos contrarios de la Vida y la Muerte. La Vida que representa la propia matriz que es la Basílica, el Cristo vivo de la Cruz que vigila, la cruz ecotada que representa la resurrección, el sagrario que está en su capilla correspondiente del Santísimo, y la propia naturaleza vinculada a todo. Otro peculiar detalle del Valle de los Caídos que redunda en el concepto de la vida y el ya explicado de límite con lo canónicamente tradicional: El Cristo Resucitado del cementerio de los monjes Benedictinos. A Más de Misterio, al igual que a otros autores, esta representación escultórica que encargaron los propios monjes a Juan de Ávalos, le parece un Cristo Cristo resucitando“Resucitando” y no un Cristo “Resucitado”. La resurrección de Cristo, por ser una materia de difícil comprensión para la mente humana y, al fin y al cabo, un misterio divino, suele representarse con la luz del Cirio Pascual, que es la decimoquinta estación del Viacrucis. Este Cristo ya resucitado o resucitando, forma parte también del concepto asociado a la vida en el Valle de los Caídos.

Y, como no, el concepto de la Muerte, a la que está dedicado el monumento en sí. Éste lo conforman los restos enterrados allí de muchos fallecidos en la Guerra Civil junto con el cementerio privado de los monjes, el Cristo Yacente de la Capilla del Crucero, el Cristo de la Piedad que nos da entrada a la Basílica, y las dos tumbas estrella del complejo: la de José Antonio Primo de Rivera y la del propio faraón que lo mandó construir, Francisco Cristo yacenteFranco. No podemos olvidarnos de recordar la función abortiva que tienen las gálbulas de la sabina con la que creemos que se hizo la Cruz del Cristo Crucificado del Altar Mayor y el propio concepto de Calvario con el que está proyectado el complejo lleva asociado a sí la idea de la muerte, e implícito de manera indirecta, la de la resurrección, una vez más muerte y vida.

Tengamos en cuenta la definición de máquina de la RAE elegida al inicio de este apartado: “aparato para aprovechar, dirigir o regular la acción de una fuerza”. La fuente de la energía que produce esta fuerza ya la hemos aclarado. Pero si se trata de aprovechar, dirigir o regular ésta en el monumento debe existir un método para ello. Aquí entran en juego muchos posibles elementos como, por ejemplo, la colocación que hemos explicado de los Querubines, los Arcángeles y las Virtudes Cardinales con sus respectivas funciones de: guardianes de la cueva en el caso de los Querubines, nexo de unión entre Dios y la humanidad en el caso de los Arcángeles, y emisión de esa fuerza o energía desde la esfera celeste a la terrestre en el caso de las Virtudes. Os recordamos que los Arcángeles, con su famosísimo Uriel entre ellos, no se colocaron hasta 1968, bastantes años después de la inauguración del monumento por encargo de Patrimonio Nacional. Los cuatro que están colocados alrededor del Altar Mayor son los designados por Dios específicamente para vigilar a los hombres. ¿Por qué razón hasta esa fecha no se colocaron estos Arcángeles, se dieron cuenta de que la máquina no funcionaba como querían y los añadieron para solucionar el problema? ¿Quizás fue para potenciar o mejorar en algún sentido a la misma? Hay que tener en cuenta que, como ocurre en cualquier máquina, muchas de sus piezas pueden dañarse y desgastarse por el uso con lo que habría que reponerlas o repararlas. Lo que redunda en la idea de que, si alguna vez se quisiese modificar el uso de esta máquina, bastaría con reconvertirla mediante las piezas y el combustible que se le suministra. Algo así como si a un automóvil le ponemos alas y lo reconvertimos en avión.

Queremos en este punto que el lector caiga también en la cuenta de la específica colocación del Axis Mundi constituido por la Cruz Monumental y el Cristo Crucificado Sección cruz griegadel interior de la Basílica, a modo de antena gigantesca que conecta el subsuelo con el cielo. ¿Qué hace esa antena, emite o recibe? ¿Ambas? Y si es así, ¿qué emite o qué recibe y para qué o quién? En este caso la antena estaría dirigiendo esta fuerza hacia algún lugar que desconocemos, puede ser éste en la esfera celeste o en la terrestre. Un dato a tener en cuenta es la sección de Cruz Griega con la que se diseñó y calculó la Cruz Monumental y que cumple una función puramente pragmática de soportar las fuerzas del viento a que está sujeta de una manera visualmente agradable, pero también puede estar cumpliendo la función específica de las cruces griegas que representan el equilibrio de las fuerzas activas y pasivas de la vida.

Parte importante en esta máquina es el ritual diario que se celebra de la misa, al que asisten los fieles, los monjes benedictinos, el sacerdote oficiante y los niños escolanes que cantan en gregoriano. Nos hemos preguntado la razón de que Franco eligiese en especial a monjes benedictinos y no a otras órdenes monacales como, por ejemplo, a nuestros queridos monjes fossores la misericordia que son una orden específicamente española dedicada a la atención de los camposantos, como más arriba hemos ya explicado, así como la de que los escolanes canten a diario gregoriano.

Los monjes benedictinos tienen un claro vínculo con la lucha anti demoníaca debido a su fundador, San Benito de Nursia (480-547) y a la medalla de su orden que data del Medalla san benitos.XI y que es utilizada por muchos cristianos, no sólo católicos, como protección contra el Demonio. Es la misma medalla que usan muchos exorcistas durante sus rituales. San Benito no fue sacerdote, ni exorcista, fue un monje santo. Y por su santidad se ganó la enemistad permanente del Demonio según narra el Papa Gregorio Magno, quien en la obra “Libro de los Diálogos” compiló la Vida de san Benito Abad. El texto fue escrito cuarenta años después de que falleciera este monje quien en vida fundó la Orden monacal Benedictina. Según se narra en la obra del Papa, el monje Benito era un fervoroso devoto de la Cruz. Ello, unido a su coherente fidelidad a Dios, le permitía obrar auténticos milagros, manifestar múltiples carismas y salir victorioso en incontables ocasiones en que el Demonio intentó dañarle o perder a quienes el santo monje protegía como un padre.

Existe aún otro vínculo más en relación con los monjes benedictinos y su papel defensivo contra el Demonio. Tal y como explica el Padre Gabriele Amorth, conocido exorcista de Roma, en su libro “Narraciones de un exorcista”, algunos de los elementos que odia el Demonio serían: el agua bendita, el soplo, el olor a incienso, el sonido del órgano, la música sacra y el canto gregoriano. Aunque no es muy conocido por los visitantes, en el partitura canto gregorianocoro de la Basílica hay un órgano que a veces se toca y a diario los niños de la escolanía cantan gregoriano durante la celebración de la misa, celebración que se realiza sobre las once de la mañana. Estas horas alrededor de medio día han sido consideradas siempre como peligrosas porque suelen ser unas de las que prefiere el Demonio para rondarnos. En especial lo consideraban así los ermitaños que dedicaban su vida a la oración y abstinencia, ya que habían notado que al cuerpo humano le sobreviene un periodo de decaimiento alrededor de estas horas centrales del día, que sin lugar a dudas tiene que ver con los ciclos circadianos, durante el que se consideraba que el Demonio podía conseguir la posesión de su cuerpo debido a las tentaciones que tenían a esa hora, o simplemente caer en el pecado debido a estas mismas tentaciones que sobrevenían en ese horario.

Por todo esto se podría deducir que el Valle de los Caídos se levantó en ese lugar para cumplir una función similar a la que, en teoría, tendría El Escorial: Tapar una puerta al infierno. Pero vamos más allá. Si esta máquina se usa, tal y como aparece en la definición de la RAE, para “regular una fuerza”, quizás la misión de los monjes, la escolanía y sus ritos en realidad no consiste en tapar ninguna puerta, sino en dirigir o regular esa fuerza que mana, bien de manera natural o bien debido a la energía de los visitantes, ya que si se tapa tendríamos el mismo efecto que se produce en la caldera de un volcán: terminaría explotando. Pero si se puede regular, eso ya es otra historia.

Nos preguntamos para quién o qué se regula o dirige esta energía y/o fuerza por medio de la máquina. Sabemos que muchos de los lectores que han llegado acompañándonos en nuestra argumentación hasta estas líneas ya habrán llegado ellos mismos a una conclusión: La máquina trabaja para los Arcontes. Desde luego esta suposición no es descartable aunque, como la mayoría de hipótesis en este mundillo del misterio, es difícilmente demostrable mediante la ciencia.

Nosotros hicimos una visita al Valle de los Caídos en el mes de diciembre de 2018 acompañados de dos buenos amigos. Uno de ellos, Alejandro, que se dedica también a estudiar lo relacionado con el mundo del misterio desde su canal de YouTube: “Desde la tercera dimensión” ( https://www.youtube.com/user/NovaDjALLStar69 ) se llevó al monumento un dispositivo para medir campos electromagnéticos del modelo LIUMYLM7001, con capacidad para medir hasta 1999V/m y 99,99 uT (micro Teslas), para intentar, mediante un método científico, obtener mediciones de algún tipo. Todo el grupo nos quedamos atónitos al comprobar en repetidas ocasiones que las mediciones en varios puntos tanto del interior como del exterior eran 0. El aparato funcionaba a la perfección ya que, al acercarlo a nuestros móviles daba algún tipo de medición, pero en cambio, al acercarlo dentro de la Basílica a alguna caja de junción el valor volvía a ser 0. ¿Cabe la posibilidad de que esta singular anomalía esté relacionada con esa deriva de la fuerza o ese uso peculiar de la energía que está llevando a cabo la máquina?

¿Y si en realidad alguien ha aprendido por medio de esos conocimientos esotéricos a abrir y/o cerrar esta puerta, o portal, por medio de la energía que nosotros le suministramos a la máquina? ¿Y si en realidad a lo que han aprendido es a influir en nuestra conducta de alguna manera por medio de esta máquina?… Las posibilidades y las preguntas en relación con la máquina de este universo esotérico son infinitas porque la ciencia aún no ha puesto sus zarpas en él, y el cerebro humano usa de todos sus recursos para intentar desentrañarlo.

Hay un dato curioso que aparece en el libro de Daniel Sueiro y que seguro que mucha gente ha pasado por alto. En el año 1959, un falangista y católico, Fernando Rodríguez Delgado, que asistió a la ceremonia de inauguración del monumento se autoexilia voluntariamente a Francia. Hace esto para tener más libertad para dedicarse a lo que constituiría su misión en la vida después de haber asistido a esa inauguración según el citado libro: “…escribir cartas a los Papas para pedirles en todos los tonos «una aclaración dogmática sobre una iglesia construida y ofrecida entre el oropel del dinero y la grandeza que, en la historia de la historia, han empujado a perder en consecuencia la verdad del Evangelio»…” Según los argumentos dados por este hombre: “… la respuesta dada por Dios al rey David cuando éste pretende construir un templo en Jerusalén es terminante: «No edificarás tú la casa a mi nombre, por ser un varón guerrero y haber derramado sangre.»…” (1 Corintios 28,3). Él consideraba, junto con otros falangistas católicos con los que había comentado el asunto, que el Valle de los Caídos había sido construido y ofrecida su Basílica en contra de la voluntad divina. Por supuesto nunca obtuvo contestación del Vaticano. Este tema era para él fundamental porque: “…se trataba de la misma voz de Dios, que no aceptaba la ofrenda de Franco. Esta negativa era conocida por el Vaticano. Lo es igual por el abad de la Basílica. Lo saben los sacerdotes oficiantes. Lo ignoran algunos católicos que oran bajo sus naves. Estas plegarias no son escuchadas. No pueden serlo

Este autoexilio, que a primera vista nos puede parecer la pataleta de un niño rabioso contra Franco, encierra mucho más de lo que parece: Si este creyente está en lo cierto y no es Dios quien recibe estas plegarias porque el templo, una vez más, está rozando lo canónicamente correcto, según él, directamente fuera de norma: ¿Quién recibe entonces esas plegarias elevadas por los fieles y los monjes? ¿Para quién trabaja la máquina del Valle de los Caídos y con qué fines lo hace?

Si alguno de nuestros lectores no ha visto aún el Valle de los Caídos y tiene ocasión de hacerlo, le recomendamos que lo visite intentando dejar a un lado las consideraciones políticas y religiosas para que compruebe, bajo el prisma de su propia mirada, si todo lo expuesto en este artículo le parece coherente in situ. Quizás hayamos conseguido despertar una sombra de duda con respecto a lo que verdaderamente se oculta tras la fachada de este monumento.

Vayan, visítenlo y carguen de energía la máquina. Quizás algún día descubramos su verdadero uso.

 

8. OTROS MISTERIOS Y CURIOSIDADES:

  • El Valle de los Caídos encierra muchas más curiosidades y misterios. Una de las 04 EVANGELISTAScuriosidades más conocidas y que redunda en el concepto de Franco omnipresente y pendiente de todo el desarrollo del complejo, cual faraón obligado por su cargo, es la anécdota del “afeitado de San Juan evangelista”. Juan de Ávalos, el escultor que se encargó de lidiar con las moles pétreas que decoran la cruz, entre otras, diseñó a los cuatro evangelistas que cumplen la función de transición entre la roca del risco y el fuste de la cruz, de manera “salvaje”, como quería Méndez. El primer San Juan que hizo tenía la fisonomía de un anciano, con una barba crecida. Cuando Franco lo vio no le gustó en absoluto y le preguntó al escultor la razón por la que le había puesto barba AFEITADO JUANsiendo que a ese evangelista no se le representaba barbado. Ávalos, que una vez más veía peligrar otro de sus diseños, le razonó que le había esculpido de aquella manera porque San Juan, cuando escribió el Apocalipsis, era ya anciano. Aquello no convenció a Franco y le pidió que lo cambiase, con lo que el escultor tuvo que “afeitarlo”. Los restos de las barbas del San Juan original estuvieron abandonados durante años en la cuneta de una de las carreteras de acceso al monumento, hasta que las terminó retirando Patrimonio Nacional.

stat crux cartujos

  • El 27 de mayo de 1957 el Papa Pio XII dicta la Fundación de Sta. María de la Cruz del Valle de los Caídos con un breve “Stat Crux”. Este lema es similar al lema de los monjes cartujos “Stat Crux Dum Volvitur Orbis” (la cruz estable mientras el mundo da vueltas) que curiosamente es una cruz en la cima del mundo.

 

  • En la capilla del Santísimo, en uno de los laterales del crucero, Espinós realizó un trabajo de orfebrería de grandes dimensiones para decorar el Manifestador del Sagrario. Uno de los detalles que representa es la entrega de una virgen joven a Jesús por parte de la Virgen María. Esta escena aparece en Isaías 62,5: “pues como el joven se casa con la virgen, se casarán contigo tus hijos, y como el gozo del esposo con la esposa, así se gozará contigo el Dios tuyo”, versículo muy oscuro que es el preludio de la llegada del Salvador.

 

  • Nos ha llamado la atención la falta absoluta de campanas en el monumento en sí. Solo hay campanas en una ermita denominada “Pustinia” en el exterior de la abadía.

 

  • Los monjes benedictinos se trajeron al Valle de los Caídos la tradición de hacer Licor valle caídoslicores de hierbas que tenían en su monasterio original de Silos, aunque lo tuvieron que adaptar a la flora de la zona, distinta de la que había en Silos, por lo que la composición de este licor es específica de Cuelgamuros.

 

Queremos agradecer la colaboración que nos ha prestado para el programa de localización solar en los solsticios y equinoccios a nuestro amigo Erick León del canal de YouTube “El lado oscuro de la matrix”. Os dejamos el link para que lo visitéis:

https://www.youtube.com/channel/UCZ-t20oNPzYH9LYvbJRYRng

 

  1. BREVE CRONOLOGÍA:
  • PRINCIPIOS 1936: Fray Justo Pérez Santiago (de Urbel) incluye al escritor Carlos Fernández Shaw en una antología de literatura como poeta destacado.
  • 14 SEPTIEMBRE 1936: Papa Pio XI en audiencia a peregrinos españoles en Catelgandolfo parece aclarar que los mártires son de Dios y que hay cuatro bandos en la Guerra Civil. Discurso que se distribuyó en España, “modificado” resaltando algunas palabras concretas.
  • 20 ABRIL 1939: Misa de Tedeum en acción de gracias en Sta. Bárbara en Madrid ofreciendo Fco. Franco la Espada de la Victoria.
  • 3 JUNIO 1939: Primera vez que Fco. Franco habla en público de realizar un “Monumento de la Victoria” en la inauguración de un monumento en memoria de Emilio Mola.
  • 30 NOVIEMBRE 1939: Entierro de José A. Primo de Rivera en el monasterio de El Escorial.
  • FEBRERO 1940: Franco, José Moscardó y otros acompañantes buscan en la sierra del Guadarrama en Madrid el emplazamiento ideal para el Valle y subidos al risco Altar Mayor divisan el risco de la Nava donde se construirá el Valle, dando la aprobación al emplazamiento.
  • 1 ABRIL 1940: Franco firma el decreto-ley para la Fundación del Valle de los Caídos, y en Cuelgamuros acompañado de personajes insignes, explota el primer barreno simbólico para dar comienzo a la construcción del Valle de los Caídos.
  • 2 ABRIL 1940: Por decreto-ley se ordena la construcción del Valle de los Caídos.
  • MAYO 1940: Se sube a Cuelgamuros la primera caseta de obra.
  • 14 SEPTIEMBRE 1940: Se publica en la revista falangista “Vértice” nº 36 un artículo titulado “Sueño arquitectónico” en el que se expone un proyecto irrealizable para conmemorar a los caídos. Proyecto nunca presentado a concurso para las obras del Valle.
  • FINALES 1940: Había ya trabajando 150 obreros.
  • ABRIL 1941: Queda terminado, en el taller del escultor Beovide, el Cristo Crucificado para el Altar Mayor.
  • 31 JULIO 1941: Se constituye el Consejo de Obras del Monumento Nacional de los Caídos y se decide dar un impulso decidido a las obras.
  • NOVIEMBRE 1941: Se adjudican las obras para la excavación en el Risco de la Nava de la Cripta a San Román.
  • 31 DICIEMBRE 1941: Decreto para la repoblación forestal de los terrenos de la finca Cuelgamuros. Se crea la Junta Liquidadora de la Suscripción Nacional.
  • PRINCIPIOS 1942: Exposición de proyectos presentados para la Cruz monumental en la Escuela Superior de Arquitectura.
  • 1942: Se nombra a Pedro Muguruza Otaño arquitecto jefe de las obras.
  • MEDIADOS 1942: Se empieza la excavación del Risco de la Nava.
  • 1943: El Cristo de Beovide ya terminado, se coloca en la Capilla del Palacio del Pardo a la espera de su emplazamiento definitivo en el Altar Mayor del Valle.
  • 22 FEBRERO 1943: Luís Moya, Enrique Huidobro y Manuel Thomas ganan el primer premio del concurso para el anteproyecto de la Cruz monumental.
  • MAYO 1943: Llegan a las obras los primeros obreros penados para redimir penas y vaciar las cárceles.
  • 29 MARZO 1946: Decreto de aportaciones nacionales del Ministerio de Hacienda.
  • 11 JULIO 1946: Por orden ministerial se prorroga indefinidamente el anterior plazo de 10 años de permanencia en sepulturas temporales para caídos en la Guerra Civil.
  • 4 MAYO 1949: Se aparta a Pedro Muguruza de la dirección de las obras por enfermedad y se nombra una Junta de Dirección formada por Fco. Prieto Moreno, Antonio Mesa y Diego Méndez González.
  • 1949: Se nombra a Diego Méndez González como arquitecto jefe de las obras.
  • 28 SEPTIEMBRE 1949: El primer Juanelo se deposita en el Valle.
  • 6 ENERO 1950: Franco encarga anteproyectos de la Cruz monumental a los arquitectos que formaron la Junta de Dirección.
  • MARZO 1950: Adjudicación para hacer las esculturas exteriores a Marmolerías Bilbaínas.
  • JUNIO 1950: Última mano de obra penada en el Valle.
  • 20 JUNIO 1950: Adjudicación de la ampliación al doble de la Cripta a Fco. Casas Segarra.
  • JULIO 1950: Adjudicación de la construcción de la Cruz monumental a Huarte.
  • NOVIEMBRE 1950: Se termina la construcción del monasterio posterior al fondo del complejo que posteriormente sería el Centro de Estudios Sociales y la hospedería.
  • 1951: Se comienza la construcción de la Cruz y el escultor Juan de Ávalos hace un boceto para La Piedad del exterior en la entrada.
  • 1951 A 1955: Santiago Padrós realiza el mosaico de la cúpula colocado sobre el Altar Mayor.
  • 17 DICIEMBRE 1951: Juan de Ávalos firma un contrato para realizar 9 estatuas monumentales (los 4 Evangelistas, las 4 Virtudes Cardinales y La Piedad).
  • 1952 A 1954: Se realizan los trabajos de ampliación de la Cripta y explanada anterior.
  • OCTUBRE 1952: Se agota el dinero de la suscripción popular y el Gobierno acuerda una aportación económica con lo recaudado todos los 5 de mayo de un sorteo extraordinario de lotería nacional para el Valle.
  • DICIEMBRE 1952: Se adjudica la construcción de la explanada de la entrada a Huarte.
  • 1953: Se fija este año como la fecha teórica de finalización de las obras (13 años teóricos de duración).
  • 2 SEPTIEMBRE 1953: Se pone en pie en su lugar definitivo el primer Juanelo.
  • 23 SEPTIEMBRE 1953: Se pone en pie en su lugar definitivo el segundo Juanelo.
  • 11 OCTUBRE 1953: Se pone en pie en su lugar definitivo el tercer Juanelo.
  • 20 OCTUBRE 1953: Se pone en pie en su lugar definitivo el cuarto y último Juanelo.
  • 24 OCTUBRE 1953: Se comienza la ampliación de la Cripta por Huarte sustituyendo a Segarra.
  • FINALES 1953: Diego Méndez presenta un informe del estado actual del conjunto en el Colegio de Arquitectos de Madrid publicado en “Índice”.
  • 31 AGOSTO 1954: Se da por terminada la ampliación de la Cripta a sus dimensiones finales.
  • 11 SEPTIEMBRE 1954: Se termina la Cruz monumental.
  • 1955-1956: Se procede al revestimiento de cantería, pavimentación y altares en la Cripta.
  • 19 NOVIEMBRE 1955: Quedan terminadas y colocadas las esculturas monumentales de Juan de Ávalos en la Cruz monumental.
  • FINALES 1956: Fernando Cruz Solís gana el primer premio para realizar la puerta de entrada con los 15 Misterios del Rosario.
  • 31 DICIEMBRE 1956: Franco encarga a Fray Justo Pérez de Urbel que organice una comunidad de religiosos para el Valle.
  • 1957-1958: Se inicia el pórtico posterior, el nuevo monasterio y el noviciado junto a la Cruz.
  • 16 ABRIL 1957: Se coloca en el Altar Mayor el Cristo Crucificado de Beovide con su cruz y se ilumina por primera vez; acto al que acudió Fco. Franco y su señora.
  • 27 MAYO 1957: El Papa Pio XII dicta la Fundación de Sta. María de la Cruz del Valle de los Caídos con un breve “Stat Crux”.
  • 23 AGOSTO 1957: Decreto-ley para la Fundación Piadosa de la Sta. Cruz del Valle de los Caídos en el que también se explica la carga que va a tener para la Hacienda Pública.
  • 29 AGOSTO 1957: Decreto-ley para abrir una suscripción nacional para costear las obras.
  • DICIEMBRE 1957: Se pide el capelo cardenalicio para Fco. Franco.
  • FINALES MAYO 1958: Se emite una nota pública de los Gobernadores Civiles de toda España donde se indican los fines del monumento y la petición del traslado de los restos mortales de los caídos católicos de los dos bandos durante la guerra civil.
  • 29 MAYO 1958: Convenio entre la Fundación de la Sta. Cruz del Valle de los Caídos y la Abadía Benedictina de Sto. Domingo de Silos (Burgos, España).
  • 17 JULIO 1958: Llegan los benedictinos al Valle en la festividad del Triunfo de la Sta. Cruz.
  • 18 JULIO 1958: Se inaugura el monasterio y se inicia la vida de la comunidad.
  • 1 AGOSTO 1958: Se abren las puertas del complejo al público.
  • 23 OCTUBRE 1958: El Papa Juan XXIII da su bendición a Fray Justo Pérez de Urbel para que sea el primer Abad Mitrado del Valle.
  • PRINCIPIOS 1959: Se siguen llevando restos de los caídos para darles sepultura en el Valle y se calcula que hay enterrados en ese momento unos 20000 que siguen llegando hasta 1963.
  • 15 ENERO 1959: Decreto para el Reglamento de la Fundación de la Sta. Cruz del Valle de los Caídos.
  • 7 MARZO 1959: Franco escribe a la familia de José A. Primo de Rivera para pedirles permiso para el traslado al Valle de sus restos.
  • 11 MARZO 1959: Los familiares de José A. Primo de Rivera dan su consentimiento por escrito para su traslado.
  • 30 MARZO 1959: Traslado de José A. Primo de Rivera desde el Escorial hasta el Valle y entierro en la Cripta a los pies del Altar Mayor.
  • 1 ABRIL 1959: Inauguración oficial con una misa y discursos del complejo del Valle de los Caídos.
  • 11 OCTUBRE 1959: Se exilia voluntariamente el falangista Fdo. Rodríguez ante la falta de aclaración dogmática por parte del Papa del Monumento del Valle de los Caídos.
  • 27 OCTUBRE 1959: El abad Fray Justo Pérez celebra el primer pontificial en la iglesia, festividad de Santa Sabina y hermanos mártires.
  • 24 DICIEMBRE 1959: Se declara disuelta la Junta Liquidadora de la Suscripción Nacional.
  • 7 ABRIL 1960: El Papa Juan XXIII declara en acta Apostolicae Sedis, Basílica Menor la iglesia de la Santa Cruz y dona una reliquia del Lignum Crucis que se custodia en la Sacristía.
  • 4 JUNIO 1960: Es consagrada la Basílica por el Cardenal Gaetano Cicognani.
  • 1961: Comienza su andadura el Centro de Estudios Sociales bajo la dirección de los monjes benedictinos del monasterio.
  • 9 JUNIO 1961: Se nombra arquitecto jefe por parte de Patrimonio a Ramón Andrada para acometer los aparcamientos y accesos de alrededor del complejo.
  • OCTUBRE 1966: Cesa como abad del monasterio Fray Justo Pérez de Urbel.
  • 5 MAYO 1967: Se disuelve el Consejo de Obras del Monumento, traspasando sus funciones y encomendando las de administración y conservación al Patronato de la Fundación de la Sta. Cruz del Valle de los Caídos.
  • 1968: Patrimonio Nacional encarga a Juan de Ávalos cuatro Arcángeles monumentales para colocarlos en el crucero de la nave sustituyendo los cuatro candelabros de inspiración visigoda.
  • 1972: El CSIC instala un laboratorio geodésico subterráneo anclado a la roca viva, mundialmente conocido.
  • 21 JULIO 1975: Se inaugura el funicular para acceder con más comodidad a los pies de la Cruz.
  • 20 NOVIEMBRE 1975: Se firma el acta de defunción de Francisco Franco.
  • 22 NOVIEMBRE 1975: El Rey Juan Carlos I firma el acta de entrega de los restos mortales de Fco. Franco para entregárselos a la custodia de los benedictinos del Valle.
  • 23 NOVIEMBRE 1975: Se entierran los restos de Fco. Franco en la parte posterior del Altar Mayor, a 180° de la lápida de José A. Primo de Rivera.
  • 1982: La administración del conjunto que hasta entonces había estado en manos de la Fundación de la Santa Cruz del Valle de los Caídos, creada por decreto ley el 23 de agosto de 1957, pasa a Patrimonio Nacional que lo gestiona hasta la actualidad.

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10. BIBLIOGRAFÍA Y FUENTES:

10.1: LIBROS Y ARTÍCULOS:

10.2: VÍDEOS:

10.3: IMÁGENES:

 

 

4 comentarios sobre “SIMBOLOGÍA Y ESOTERISMO EN EL VALLE DE LOS CAÍDOS: LA CRUZ, EL TEMPLO, LA CUEVA Y LA MÁQUINA

  1. Enhorabuena por vuestro trabajo tan completo acerca de este complejo monumental. Es admirable, aunque no esté de acuerdo con vuestra postura, pues discrepo de considerarlo un complejo de tipo esotérico. Os digo, resumidamente, porqué.
    LA MONTAÑA:
    La asociación entre la cima de un monte y una construcción religiosa (edificio o escultura monumental) es algo muy común y que se da en muchas religiones, no sólo la católica. Supongo que es por la cercanía al cielo, es decir, a lo celestial, que el ser humano asocia a lo superior o divino. No tiene porqué encerrar significados esotéricos.
    En el caso de un edificio católico, tened en cuenta que la cima de la montaña ha sido el lugar común de Revelación del Dios único judeocristiano: Dios se revela a Abraham en el monte Moria, a Moisés en el Sinaí, Jesús muestra su divinidad en el monte Tabor, enseña en qué consiste el Reino de Dios en el monte de la Bienaventuranzas, manifiesta la misericordia de Dios a través de su sacrificio voluntario en el monte Calvario…
    EL DISEÑO DEL TEMPLO:
    Que un complejo religioso-sepulcral tenga muchos elementos en común con los templos o tumbas egipcias no tiene nada de esotérico, pues ocurre que la arquitectura egipcia está en la base de toda la arquitectura occidental. Así ocurre que siempre se van a poder encontrar elementos de esta arquitectura (o de la mesopotamica, o de la grecorromana) a los que han recurrido los arquitectos, y eso no significa que sean masones por emplearlos.
    EL EJE DE LA PLANTA:
    Que coincida con el movimiento del sol en determinadas fechas del año tiene que ver con lo anterior explicado, y con que el sol es un símbolo de Jesucristo (el sol es el astro rey, dador de vida, luz del mundo). Antiguamente TODAS las iglesias se orientaban con el altar hacia la salida del sol por este simbolismo. Existen muchísimas iglesias y catedrales en España (y fuera de España) donde podéis observar el fenómeno de la entrada de un rayo de sol en el altar en una fecha clave determinada, algunas incluso en las que el rayo hace un recorrido que ilumina a tal o cual santo… Antes de la revolución industrial, de la luz eléctrica, se conocían perfectamente los movimientos de los astros en el firmamento, y muy especialmente del sol.

    Disculpad. Continuaré más adelante, ahora debo hacer otras cosas.

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  2. LA CRUZ COMO AXIS MUNDI
    Yo he visto este concepto muy desarrollado en la teología medieval, en iluminaciones de códices y en obras de autores cristianos, algunos doctores de la Iglesia. Por lo tanto, la Cruz del Valle entra perfectamente en la ortodoxia Católica, por así decirlo. De hecho, me encanta vuestro trabajo por poner de relieve cosas que desconocía en este templo. Yo soy católica y las valoro mucho.
    EL CRUCIFICADO
    Existen infinidad de Crucificados con los ojos abiertos en la iglesias españolas. Representan a Cristo en sus últimos instantes de vida. Son imágenes que remiten a la Misericordia y al Perdón divino, pues ese Cristo suele mirar hacia arriba, al Padre, en intercesión por la humanidad, por cada uno de nosotros. Es un Cristo, por así decirlo, comprensivo de nuestras flaquezas, errores y maldades. Muy acertado para un monumento que pretende pedir clemencia a Dios, la Paz eterna para unos y otros, después de una guerra entre hermanos.
    El Crucificado del Valle me parece muy bonito y un acierto poner la Cruz lista para retoñar, como una Cruz que va a ser gloriosa, una vez se convierta en la Cruz del Resucitado: en el Árbol de la Cruz.

    Disculpad. Luego sigo.

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  3. NATURALEZA Y PANTEISMO
    Es cierto todo eso que contáis acerca del panteísmo gnóstico, etc. Pero conviene tener en cuenta que este es un monumento católico y, como en tantas otras religiones, también es importantísima la naturaleza, la Creación. Con el relato de la Creación empieza la Biblia y finaliza con el “Sí, vengo pronto.” de Cristo, que vuelve a la Creación.
    Los monjes que se retiraban, y retiran, del mundo para encontrarse con Dios más fácilmente, lo hacen habitualmente en monasterios enclavados en lugares de una belleza natural espectacular. La naturaleza facilita el encuentro con Dios, pues es obra salida directamente de sus manos, sin producción humana. En la belleza de la naturaleza descubrimos a Dios creador de igual modo que en una obra de arte genial reconocemos a su autor.
    Por todo esto, no me extraña nada la ubicación del Valle de los Caídos, ni su intención de no molestar al paisaje circundante, e incluso realzarlo con reforestación etc.

    No sigo, porque entendéis que, aunque me ha encantado vuestro estudio y os doy mi más sincera enhorabuena, pienso que hay tantas razones evidentes y claras de que se trata solamente de un panteón católico custodiado por una orden monacal que sigue el estilo de una cierta época, que todo lo que se salga de ahí me resulta artificial y forzado.
    Cualquier cosa se puede explicar con teorías conspirativas o esotéricas. Empieza una a sumar y restar números y letras, a buscar coincidencias de fechas, etc y siempre acaba saliendo algo. Pero este no me parece el caso.

    AUNQUE, EN REALIDAD….
    …YO VENÍA BUSCANDO VUESTRA TEORÍA CONSPIRATIVA DEL INCENDIO DE NOTRE DAME!!! xDDD
    Porque veis? Ahí sí que hay material objetivo, y toda la gran reconstrucción del siglo XIX fue una empresa inspirada, promovida y realizada por masones. Y existen documentos, placas conmemorativas…lo que quieras!
    Realmente Notre Dame era una catedral católica parasitada por la masonería (como edificio, me refiero).
    La aguja que se desmoronó entre llamas era masona masona xD Y no sé qué habrá sido de las quimeras y gárgolas, pero vamos, esas también son masonas de libro (del libro de Víctor Hugo, concretamente), estaba el tejado lleno de machos cabríos y cuernos xD Por mucho que me cuenten, eso no se ponía en la Edad Media: lo de Notre Dame es otra cosa y con otras intenciones.
    Notre Dame era un símbolo para los masones, ya se encargarán ellos de reconstruirlo muy pronto. Están bien movilizados: https://masonerialibertaria.com/2019/04/22/la-catedral-de-notre-dame-de-paris-obra-maestra-de-la-masoneria-permanece-en-pie/

    Un fuerte abrazo. Seguid así!!!

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    1. Te agradecemos los amables comentarios del artículo. Siempre es un placer aprender más y contar con opiniones diferentes.
      Es evidente que el complejo monumental es católico. Cuando empezamos a estudiarlo, lo que nos llamó la atención fue que tenía varios aspectos muy parecidos al gnosticismo. Está claro que los grupos de conocimiento jerárquico iniciático copian las características de culturas anteriores, pero para ellos tienen un significado distinto que el que pueda tener para un no iniciado. Por eso explicábamos que cualquier persona ve en el Valle de los Caídos un templo católico, que lo es, pero un iniciado ve en su simbolismo muchas cosas más.
      Como bien comentas ocurre algo similar en la catedral de Notre Dame, aunque en ese caso la simbología es mucho más evidente. Ellos adoran este tipo de estrategias, mostrando a veces la evidencia del símbolo y otras veces disimulándolo mediante la semejanza con culturas anteriores pero con significado distinto al que en origen podía tener.
      Lo que no se puede negar es que el Valle de los Caídos constituye un hito arquitectónico y artístico único en el mundo y que debemos estar orgullosos de tenerlo en España.
      Te reiteramos el agradecimiento por tus comentarios.
      Un saludo.

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